Dr. Oscar Ponce.
Facultad de Ciencias Biológicas. Universidad de Concepción.
La Comunicación es un fenómeno social. Esto porque se establece entre dos partes; por una parte el emisor y por otra el receptor.
Si pensamos en comunicación humana podemos decir que también es un fenómeno biológico, porque las dos partes ejecutan dos funciones cerebrales.
El emisor, esto es el que comunica, realiza una función cerebral denominada decodificación. Esto consiste en seleccionar desde el cerebro alguna idea o algunas ideas o conocimientos o reflexiones o conclusiones, que son la base de lo que se va a comunicar.
El receptor codifica o guarda, el mensaje en su cerebro y puede hacer con este mensaje muchas cosas, incluso olvidarlo. Eso también es una función cerebral.
Entre el comunicador y el receptor, tendrá que haber un vehículo, generalmente elegido por el emisor que puede ser la palabra escrita, hablada, gestual o el ícono. O la combinación de ellos.
Hoy en día se ha perdido gran parte de la comunicación hablada. Las llamadas redes sociales son un ejemplo muy importante de la comunicación, pero desgraciadamente significan también una perdida sistemática de la comunicación hablada. Ya no se encuentran aquellos que al hablar hacen pensar desde el receptor: ¡Que bien hablado lo que piensa!
El bien hablar significa tener un aparato foniátrico saludable, un sistema respiratorio sano, una cavidad oral completa, y todo eso se puede cuidar.
Bien hablar significa también una buena pronunciación, buena gramática, buena entonación, matizar muy bien. Esto se puede aprender. Y no es fácil.
La comunicación hablada seguirá siendo la mejor y más enriquecedora fuente de comunicación.
En segundo lugar, está la comunicación escrita. A escribir bien también se aprende. Y tampoco es fácil.
Y esto de hablar bien pensado, por la radio, ¿qué significa?
Bueno, son los oyentes los que pueden evaluar.
Digo esto último a propósito de un correo electrónico que recibí y, como receptor a través de la pantalla, he estimado compartirlo con ustedes porque lo encuentro muy profundo, muy bien pensado y además, muy bien escrito. Es el siguiente:
Estimado Doctor:
Mi nombre es Paulina, soy Profesora de Educación Física, estudié en la UdeC y bueno, acabo de tener un bebe hace ya 20 días. Gracias a Dios está sanito y es muy lindo, su nombre es Sebastián, por San Sebastián de Yumbel.
Le cuento que hoy desperté muy triste ya que tengo algunos problemas, y bueno, estaba a punto de darle leche a mi hijo con lágrimas en los ojos cuando escuché su voz en la radio, me senté en la cama a escucharlo atentamente, Usted habló sobre la genética; de cómo influye en los hijos nuestro estado anímico; que podemos contagiar nuestra tristeza o nuestra alegría; de lo importante de ser una persona agradecida, feliz y con esperanzas; y citó a Ana Frank quién escribió en su libro “Siempre hay un mañana mejor”…
Quería agradecerle por sus palabras ya que me ayudaron a meditar acerca de mi situación actual, de que soy joven aún y puedo ser mejor, pero por sobre todo, tengo que disfrutar el momento por el que estoy pasando, disfrutar a mi hijo recién nacido y vivir lo lindo de este momento. Muchas gracias por sus palabras de todo corazón. Muchas bendiciones a Usted y su Familia.
Paulina.

Beauty is only skin deep, and the world is full of thin skinned people.
It is the constant and determined effort that breaks down resistance and sweeps away all obstacles.