Dr. Oscar Ponce.
Facultad de Ciencias Biológicas.
Hay canciones que hablan del agua; hay cuentos que se refieren al agua; hay noticias que informan sobre el agua.
Una persona que pesa 70 kilos tiene 40 kilos o 40 litros de agua, repartidos por todo su cuerpo. El agua está en mayor porcentaje en la superficie del planeta y es esencial para que exista vida.
Imagínese una semilla enterrada en la tierra, libre de humedad. Esta semilla puede permanecer tiempos extraordinariamente largos sin dejar de ser semilla. Esto debido a que conserva la potencialidad de desarrollar el proceso viviente de la germinación y ser con el tiempo una nueva planta por el solo contacto con el agua. Dígame usted si este líquido maravilloso no es el que permite el milagro de empezar a desarrollar vida.
Pero esto de milagro, no es más que una licencia literaria, pues en ciencia nada es milagroso, sino que todo tiene, o va a tener siempre, una explicación.
El agua y los vegetales tienen la virtud social de acercar a los animales y por supuesto a la especie humana. Esta es la razón de por qué los terrícolas vivimos en las zonas más húmedas del planeta.
En la medida que el terreno sea más árido, menos gente vivirá en esos lugares. Esto ocurre en desiertos como el Sahara, el desierto Arábigo, el desierto de Turquestán o nuestro desierto de Atacama, el más árido del mundo.
Se habla de lugares castigados por la naturaleza, donde no cae una gota de lluvia durante 3, 6 ó 10 años. Otros desiertos son más distinguibles, porque en sus estaciones de invierno y verano, aunque casi nunca llueva, hay una humedad relativa, que antecede a la primavera. Esto permite que la flora se multiplique. El prodigio del agua hace entonces florecer el desierto.
El desierto de Atacama, un caso único en el mundo, repleto de flores y belleza. Si Usted no lo conoce, visite nuestro desierto florido y, entre otras cosas, las añañucas, únicas en el mundo, una de las más hermosas flores del desierto de Atacama.
Otro prodigio maravilloso que se debe al agua, dice relación con el control de la temperatura a nivel de la superficie del planeta. La evaporación de las aguas desde los ríos, los mares, los lagos, y la propia agua de las lluvias suben y forman parte de la atmósfera, en mayor o menor cantidad, generando un verdadero filtro térmico, que atenúa y armoniza la temperatura a nivel de la superficie del planeta.
¿Qué pasa en las zonas desérticas, donde la tierra es casi seca y lo mismo en la atmósfera? La tierra, absorbe el 90% de la radiación solar y calienta el suelo durante el día. Por la noche, se pierde totalmente este calor. La consecuencia es que en el desierto, durante el día, el calor puede alcanzar temperaturas de hasta 50 º, en cambio, por la noche, los fríos pueden registrar temperaturas de hasta 10 º bajo cero.
La atmósfera también influye sobre la tierra, ya que sólo el 40% del calor solar llega a la tierra. La humedad atmosférica ha filtrado el resto. Por las noches este calor no se escapa totalmente. Esto ha hecho adaptarse a la mayoría de los seres vivos a estos lugares definidos como “húmedos”.
A estos sectores hemos llegado, por decirlo de alguna manera, buscando la humedad, las lluvias, el agua, y los vegetales, de los cuales seguiremos siendo sus parásitos, porque éstos viven también gracias al agua.
Tome bastante agua durante el día para su mejor calidad de vida.

Nothing is possible if you think it is impossible. Nothing is impossible if you think it is possible. Think positive and work hard, and ANYTHING is possible.