Pág. Principal > Óperas > Óperas: Ifigenia en Táuride de Gluck
Menú principal
  • Inicio
  • Directores
  • Óperas
  • Intérpretes
  • Compositores
  • Orquesta Sinfónica
Melomanía
  • Diccionario de la música
  • Efemérides
  • Frases Célebres
  • Novedades Musicales
  • Obras Maestras
Sugerencias
  • Contacto



  • ¿Olvidó su contraseña?
  • ¿Olvido su nombre de usuario?
  • Concierto de Cámara Nº1: Sábado 19 de Mayo
  • Efemérides Mayo: Anne Sophie von Otter
  • Efemérides Mayo: Joseph Haydn
  • Cantantes: Andrea Bocelli

PostHeaderIcon Óperas: Ifigenia en Táuride de Gluck

Imprimir E-mail
Óperas

IFIGENIA EN TÁURIDE

Christoph Willibald Gluck (1714 - 1787)
Opera en cuatro actos
Libreto: Nicolas-François Guillard basado en la tragedia homónima de Eurípides y un drama de Guymond de la Touche
Estreno: Teatro de la Ópera de París el 18 de mayo de 1779


o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Gluck compuso gran cantidad de óperas, siendo pocas las que han mantenido una cierta vigencia hasta nuestros días. La más famosa de todas es “Orfeo y Eurídice”, estrenada en 1762. Aparte de ella figuran con cierto relieve “Alceste” de 1767 y luego “Ifigenia en Aulide” de 1774 y, como una suerte de continuación, “Ifigenia en Tauride”, de 1779.  Es ésta la penúltima ópera de Gluck, en la cual se dan los pasos definitivos hacia la reforma que este compositor buscaba dar el género lírico.

ARGUMENTO

La acción se desarrolla en cuatro actos después de la guerra de Troya, en el siglo 13 antes de Cristo.

Previa a la trama misma debe saberse que Ifigenia es la hija de Agamenón, rey de Micenas. Este ha sido asesinado por su esposa Clitemnestra, quien en seguida también ha sido ultimada por su hijo Orestes. Ifigenia es ignorante de estos acontecimientos y ha llegado a ser sacerdotisa de Diana en la isla de Táuride, habitada por los escitas.

Acto I

Una tempestad sacude a la isla. En el templo de Diana se encuentran varias doncellas griegas que ofician como sacerdotisas.

Estas son presididas por Ifigenia, quien acaba de tener un sueño que la ha agitado tanto como la tempestad reinante. Algunas sacerdotisas tratan de calmarla. Finalmente la tormenta se aplaca.

El rey Toas llega agitadísimo. También él ha tenido sueños terribles y teme por su vida.
Sólo eliminando a los enemigos se sentirá seguro y por ello da orden a Ifigenia que sea ella quien de muerte inmediata a cualquier extranjero que pase por allí. Los escitas que acompañan al rey secundan sus palabras y danzan al son de una música primitiva.

Dos extranjeros que vienen de tierras lejanas llegan ante Ifigenia. Uno es Orestes, que huye desde hace dos años de su patria, Argos, porque se siente culpable de haber matado a Clitemnestra, su madre. El otro es Pilades, su devoto amigo, que sigue a Orestes dondequiera que éste vaya.

Según las normas que ha dictado el rey Toas, los extranjeros deberían ser ejecutados. Pero Ifigenia, al enterarse que son griegos, los interroga respecto de cómo están las cosas en Argos y del destino de la familia real. Orestes, avergonzado de su crimen, oculta su identidad y señala que sólo Electra sobrevive de toda la familia.

Acto II

Orestes y Pilades esperan su destino. Al remordimiento que consume a Orestes por el matricidio cometido se agrega ahora un sentimiento de culpa por haber llevado a su amigo a una situación tan desmedrada y que está poniendo en peligro su sobrevivencia. Pilades es llevado por unos guardias y Orestes se queda solo y en estado de sopor en un calabozo del templo de Diana.

Aparecen entonces las Furias, que lo atormentan por ser el asesino de su madre (recuérdese que las Furias son divinidades vengativas de la mitología griega). Llega Ifigenia e interroga más en detalle a Orestes, pero éste no se da a conocer. Ifigenia supone entonces que definitivamente su hermano ha muerto y organiza solemnes honras fúnebres por él y la familia.

Un solemne ritual sagrado cierra el acto.

Acto III

Ifigenia decide enviar a Grecia sólo a uno de los prisioneros, al que librará de la pena de muerte.  El elegido será quien lleve un mensaje a Electra.  Ifigenia piensa en Orestes, pero los dos amigos se pelean por morir y salvar al otro.  Orestes amenaza con suicidarse, de modo que finalmente Ifigenia tiene que decidirse por Pilades. Éste, sin embargo, promete que salvará a su amigo o perecerá en el intento.

Acto IV

Se celebran los preparativos para la ejecución de Orestes. Ifigenia tiene la impresión de que una fuerza superior le impedirá asestar el golpe mortal a la víctima del sacrificio. Las sacerdotisas en pleno invocan a la diosa Diana. Orestes asegura a Ifigenia que su muerte es algo justo.

Finalmente Ifigenia toma el puñal sagrado para ejecutar a Orestes, quien se despide de la vida dando a conocer su verdadera identidad. Las sacerdotisas saludan en él a su legítimo rey, e Ifigenia asegura a Orestes que su matricidio ha sido perdonado. Muy inquieto llega el rey Toas, pues no se han llevado a cabo las ejecuciones. Toas decide actuar él mismo y se dispone a matar a Orestes cuando entra Pilades, quien mata al rey.

Los griegos con los que ha vuelto Piladse se disponen a la matanza de los escitas, pero la diosa Diana se aparece para defender las vidas de sus lejanos súbditos, aunque favorecerá el retorno de Ifigenia, Orestes y Piladse a Grecia.

Actualizado ( Sábado, 31 de Octubre de 2009 08:46 )


"Sin música la vida sería un error". Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán.

Copyright © 2009 Radio UdeC

Basado en Joomla