El ex candidato presidencial recorrió la zona presentando las propuestas de lo que será su nuevo partido político. Insistió en que la Concertación no ofrece renovación y aseguró que hay migración hacia su sector de representantes de ese bloque. También se refirió a los problemas que enfrenta su ex jefe de campaña, Max Marambio, con sus empresas en Cuba.
Marco Enríquez-Ominami tuvo una intensa agenda en la Región del Biobio, como si la campaña presidencial aun no acabara, recorriendo zonas afectadas por el terremoto, recogiendo demandas y escuchando propuestas. Asimismo, volvió a arremeter contra la Concertación acusando que no hay renovación pese a la derrota electoral.
El ex diputado sigue díscolo y aseguró que tras las reuniones de la jornada sintió mucha angustia porque la reconstrucción ha sido muy lenta. En ese sentido acusó descoordinación de parte de las autoridades.
Consultado respecto de qué influencia pueden tener sus críticas y solicitudes sin estar en el congreso, dijo que no necesitaba cargo para influir en la agenda pública. Agregó que se inscribía “en una oposición que sea constructiva y no en una oposición testaruda como demasiadas veces veo en la Concertación, que se niega a escuchar a los chilenos”, indicó.
Respecto del proyecto de partido político y el nuevo escenario, Enríquez-Ominami indicó que su colectividad es “un partido inclusivo, progresista, que no está estacionado, que cree en la democracia y que reconoce el rol del mercado, pero cree que el Estado es el brazo para la pobreza”. En este sentido destacó que sería el primer partido que defina su nombre y su manifiesto a partir de un proceso democrático, en internet.
El otrora candidato presidencial destacó que su referente apostaría por un federalismo que permita mayor autonomía de las regiones. Asimismo, dijo que se apostaría por una discriminación positiva hacía grupos minoritarios. Además, aseguró que se instalaría un mecanismo que evite que la directiva se perpetúe en el cargo.
Y como era de esperarse, MEO arremetió nuevamente contra la Concertación. En este sentido apuntó a la polémica surgida, en el PS y el PPD, por las candidaturas a la dirección de las colectividades y que protagonizaron el matrimonio Rossi y Tohá. En esta línea calificó como un “episodio muy triste” el protagonizado por la pareja, acusando ambición en ambas postulaciones. Añadió que había muchos sectores del bloque con el que hay coincidencias y que varios se están sumando a su proyecto.