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Investigadores de la Facultad de Agronomía de la UdeC junto a otros de la North Dakota University buscarán una solución tecnológica que permita reducir los riesgos de pudrición radicular en la achicoria, cultivo que introdujo en Chile la empresa Internacional Orafti.
El cultivo de la achicoría es la base de la empresa multinacional, Orafti, con el que obtiene la Inulina y oligofructosa. Estos ingredientes son utilizados en la industria de alimentos por sus excepcionales ventajas nutricionales y también en la industria cosmética.
En la Región del Biobío, el cultivo de la achicoria ha ingresado con fuerza y ofreciendo una alternativa a otros cultivos decadentes, entre ellos el de la remolacha. Sin embargo, su producción es por contrato, con semillas provistas por Orafti, lo que garantiza un precio y evita la sobreoferta.
Sin embargo, pese a la buena rentabilidad que ofrece la producción de la achicoria, la prevalencia de una podredumbre de raíces amenaza con frenar el incremento de su cultivo. Según sostiene Patricio Astete, jefe de investigación de Orafti, “se trata de un tema de confianza porque los agricultores se atemorizan y evitan aumentar la superficie de cultivo, ante la duda de los efectos que pudiera tener esta enfermedad y el desconocimiento de sus causas”. Se trata de un tema relevante si consideramos que la empresa se ha planteado pasar de las 2.800 hás. Aproximadas de hoy a unas 10 mil.
Según el investigador especialista en fitopatología, Gary Secor, de la North Dakota University, la complejidad del proyecto está en que las posibilidades de causa de esta podredumbre son múltiples. Sin embargo, asegura que el paquete tecnológico puede involucrar desde componentes fitosanitarios, métodos de cultivo, elementos climatológicos o semillas resistentes, entre otras posibilidades. Asimismo, el investigador afirma que ya se posee bastante experiencia en el tema puesto que han realizado investigaciones en otros cultivos similares como las papas y otros bulbos.
Por su parte, la profesora Marisol Vargas, investigadora de la Facultad de Agronomía de la UdeC, indicó que el proyecto tiene una duración de 3 años y que se presentará a Innova Biobío para financiarlo, en conjunto con Orafti. Sin embargo, afirmó que ya hay trabajos realizados en este ámbito, lo que aumenta las posibilidades de obtener resultados eficaces y en un plazo razonable.
Cabe señalar que el representante de Orafti Chile indicó que pese a que se trata de un proyecto muy importante y que de no contar con los fondos de innova, igual la empresa estaría dispuesta a financiar la investigación.
Un aspecto importante que destacó el profesor Secor es la conjunción entre las Universidades y la empresa privada. Un aspecto que calificó de “muy positivo, por permitir transferir la investigación al ámbito productivo y a la vez, abrir posibilidades de trabajos de tesis a los estudiantes de carreras afines”, indicó el investigador norteamericano.

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