En el último día del 2020 y tras 50 años de funcionamiento, la central Bocamina I (de Enel), ubicada en la comuna de Coronel, fue desconectada del Sistema Interconectado Central, marcando el término de sus operaciones.

Con una capacidad de 128 MW, se trata de la quinta central en cerrar sus operaciones en el marco del plan de Retiro de Centrales liderado por el Ministerio de Energía.

Esta iniciativa implica el retiro de 570 MW generados por carbón los que serán reemplazados por energías renovables, según indicó el ministro Juan Carlos Jobet.

“Con la salida de Bocamina I hemos completado el cierre de casi el 20% del total de centrales a carbón en Chile. Esto significa que estamos dejando atrás la era del carbón y consolidando una nueva era, la era de las energías limpias”, señaló la autoridad.

En el país se desarrollan proyectos de inversión en energías renovables por más de 28 mil millones de dólares, que permitirán avanzar del 44% que representan hoy estas energías a un 70% en 2030.

El intendente Patricio Kuhn, en tanto, afirmó que este cierre marca “un hito en nuestra región, que se caracteriza por ser industrial, y que ahora dará un giro a la construcción de energías renovables, avanzando así hacia una matriz de generación de electricidad más limpia y económica, que se ha triplicado en el Biobío”.

El seremi de Energía, Mauricio Henríquez, detalló que en la región se construyen más de 450 MW de energía eólica y que al término del actual gobierno estarán en construcción proyectos por, al menos, 600 MW.

Finalmente, según lo informado por el Ministerio, Enel ofreció alternativas laborales a la totalidad de los trabajadores que se desempeñaban en la unidad que fue retirada del sistema. Las 28 personas que cumplían labores en Bocamina 1, accedieron a distintas opciones de recapacitación para integrarse en otras líneas de negocio de la compañía, alternativas de reinserción laboral para quienes optaron por otros proyectos profesionales y planes de salida para aquellos que decidieron no seguir en la compañía.