La determinación de la Comisión Nacional Encargada de Investigar la Existencia de Distorsiones en el Precio, Cndp, de rechazar la aplicación de medidas antidumping en el mercado del acero nacional solicitada por MolyCop pone en serio riesgo a la industria acerera regional, pudiendo arrastrar también a Huachipato y la estabilidad laboral de sus más de dos mil trabajadores directos.

Estas fueron algunas de las conclusiones de la cita que sostuvieron los miembros de la Agrupación de Organizaciones Productivas, AGOP Biobío, y los gerentes de la Compañía Siderúrgica Huachipato, Rodrigo Briceño, y de MolyCop, Gustavo Alcázar.

Ambos ejecutivos explicaron que, si Chile no logra proteger su industria nacional del dumping chino y, por tanto, si MolyCop cierra la producción de bolas de acero para la molienda de minerales en Talcahuano y Mejillones, CAP Acero perderá el 40% de sus ventas y su operación se haría inviable.

Rodrigo Briceño sostuvo que, debido a la distorsión provocada por intervención de los gobiernos, como es el caso de China, es necesario que el Estado cumpla su rol y vele por lo que llamó “comercio justo”.

 

Gustavo Alcázar advirtió del crítico momento que atraviesan las productoras locales, donde de las tres que existían además de MolyCop, una quebró, otra está cerca de un proceso de probable liquidación y la tercera decidió firmar un acuerdo con productores chinos.

Durante el encuentro, el gerente general de MolyCop afirmó que resulta inexplicable la decisión que tomó el Gobierno que afecta a una actividad productiva estratégica para el país y fundamental para la Región del Biobio. “El sector productor de acero nacional es actividad estratégica para la seguridad nacional, pues de desaparecer, se dependerá exclusivamente de acero importado”, declaró.

De acuerdo con lo expuesto, el problema en la industria del acero requiere de una acción en bloque y de mayor apoyo regional y voluntad política, ya que, sin eso, el resultado no es más que la crónica de una muerte anunciada para la actividad.

Michel Esquerre, de la Unión de Gremios Pymes del Biobío, insistió en la necesidad de que el país cuente con una estrategia metalmecánica profunda. “Un país sin manufactura, no va a llegar a ser desarrollado. Si uno ve países como Alemania, Japón y los países manufactureros, son todos metalmecánicos”, aseguró.

En tanto, Fernando Illanes, gerente de Corma Biobío y Ñuble, indicó que “teniendo en cuenta que en Chile las exigencias en tanto laborales como ambientales son muy estrictas, es importante velar por que la competencia sea bajo estas mismas condiciones”.

Carolina Parada, gerenta general de Irade, expresó que desde AGOP ven con preocupación lo que está sucediendo en el sector. “En tiempos en que estamos intentando revertir las cifras de desempleo, nos gustaría ver el apoyo decidido de nuestros representantes respecto a éste y otros temas relacionados con la protección de fuentes de trabajo”, manifestó.

Los representantes del sector reiteraron que lo que se busca no es protección ni subsidios, sino que “una cancha pareja” para competir y los espacios adecuados para realizar las inversiones que se requieran. Argumentaron además que tanto condiciones y leyes laborales, como prácticas medioambientales también debiesen ser consideradas e influir en el dumping.