El equipo ICOVID Chile, iniciativa liderada por la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Concepción, presentó su informe número 24 con análisis y datos de las dimensiones propuestas para monitorear la pandemia en el país, con información obtenida hasta el sábado 16 de enero de 2021, proporcionada a través de un convenio con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

En este nuevo informe se observa un enlentecimiento en la transmisión en comparación con las últimas cuatro semanas y una estabilización de casos nuevos (20,7 casos nuevos por cien mil habitantes), pero a un nivel muy alto de contagios, con tasas de más de 10 por cada 100 mil personas en todas las regiones, “lo que significa que la pandemia está produciendo una muy alta carga de infectados a lo largo del país”, detallan investigadores e investigadoras.

La situación es heterogénea a nivel regional, ya que mientras algunas de las localidades más afectadas en el sur muestran indicios de reducción de carga en la última semana (Biobío, La Araucanía, Magallanes), la mayor parte de la zona centro se mantiene sin variaciones en la carga de casos (incluyendo las regiones Metropolitana y Valparaíso) y, al mismo tiempo, se observa que en el norte hay regiones en clara expansión (Arica y Parinacota, Atacama). Esto recuerda que la epidemia está compuesta por múltiples brotes en distintas fases y velocidades de contagio.

Alejandro Jofré, prorrector de la Universidad de Chile, explicó que a partir de esta pequeña estabilización en torno a los 4 mil casos nuevos activos diarios -un número muy alto- no es claro si la curva volverá a crecer a cantidades muy superiores o comenzará a decrecer. “Frente a esta incertidumbre, lo mejor es continuar reforzando los mensajes de cuidado y responsabilidad personal y colectiva frente a la pandemia, y continuar los esfuerzos de trazabilidad, especialmente, porque en términos de capacidad hospitalaria estamos aún cerca de la saturación en varias regiones”, señaló el académico.

En la misma línea apuntó Guillermo Marshall, prorrector de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Cristóbal Cuadrado, médico y académico de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, señaló que “el país vive una situación epidemiológica compleja, con una alta carga de infectados que se incrementó en más de dos veces con respecto a lo observado a comienzos de diciembre”.

El índice de transmisión (R) a nivel nacional, se mantiene sobre 1, sin aumentos respecto a la semana previa y similar a los valores observados durante la primera semana de diciembre (1,05). Este valor es mayor o igual que 1 en todas las regiones, pero preocupan particularmente los números en las regiones de Arica (1,30), Tarapacá (1,08), Antofagasta (1,16), Atacama (1,32), Coquimbo (1,13), Maule (1,07), Los Ríos (1,09) y Los Lagos (1,11). “Cabe recordar que un valor de R mayor que 1 indica que cada persona enferma infecta, en promedio, a más de una persona, lo cual significa que la pandemia se encuentra en estado de expansión en dichos lugares”, se detalla en el informe.

En cuanto a la dimensión de testeo, esta última semana el número de test de PCR realizados aumentó significativamente, llegando a 18,1 por 100 mil habitantes. Y, en contraste con lo ocurrido la semana anterior, la mayor realización de test vino acompañado de una leve baja en la tasa de positividad, que está en 8%, pero aún muy por encima del 5% de positividad que observábamos previo a las fiestas de fin de año.

A nivel regional, las zonas con mayor positividad durante la última semana siguen siendo la región de Tarapacá (15,8%), Los Ríos (13,9%), La Araucanía (13,7%), y Magallanes (12,8%), pero con valores más bajos que la semana anterior. En el norte, también preocupa que por tercera semana consecutiva se ven aumentos en la positividad en Antofagasta (10,2%) y Atacama (6,7%). Las otras dos regiones que aumentan la positividad durante esta semana son Aysén (8%) y Arica (6,1%).

“Los tres indicadores de trazabilidad analizados por ICOVID no muestran mejoras significativas desde octubre, lo que es sumamente preocupante para un control efectivo de la pandemia”, se explica en el último informe. En particular, preocupa el indicador de tiempos de examen y laboratorio, en el que se observa que 40% de las muestras demoran más de 24 horas en ser procesadas e informadas a la autoridad de salud.

En cuanto a la consulta temprana, la proporción de personas que consultaron en los dos primeros días desde el inicio de síntomas se ha mantenido con valores entre 50% y 60% desde inicios de octubre (58% hasta el 2 de enero, fecha de disponibilidad de los datos), con una muy lenta tendencia al alza en los últimos tres meses, pero lejos del 80% necesario para que esta estrategia ayude al control de la pandemia.

La confirmación temprana, que se define como la proporción de personas sintomáticas sospechosas cuyo resultado de laboratorio de test PCR es informado a la autoridad sanitaria dentro de 3 días desde la fecha de inicio de síntomas, ha tenido retrasos logísticos, de modo que los últimos valores disponibles son de finales de noviembre. A nivel nacional la tendencia es de estabilidad por debajo del 50% sin mostrar cambios significativos desde inicios de octubre.

Todos los indicadores asociados a capacidad hospitalaria continúan mostrando un aumento sostenido y progresivo. Este crecimiento podría producir aún un mayor estrés en las próximas semanas en la ocupación de camas UCI por pacientes COVID, razón por lo cual el aparente enlentecimiento en la velocidad de transmisión en el promedio nacional debe ser interpretado con mucha prudencia por parte de la autoridad.

“El promedio de uso de camas UCI por pacientes COVID a nivel nacional es de 46% en la semana analizada (10 al 16 de enero de 2021), lo que representa un aumento de 18% con respecto al de la semana anterior (39%), lo que indica que el efecto del crecimiento epidémico de las últimas semanas sigue presionando sostenidamente al alza la ocupación de camas UCI”, se detalla en el informe.

Las mayores ocupaciones UCI por pacientes COVID se observan en las regiones de Tarapacá (76,4%), Antofagasta (50,9%), Maule (61,2%), La Araucanía (54,5%), Los Ríos (55%), Los Lagos (64,3%) y Magallanes (57%).

El número de hospitalizaciones totales por COVID sigue en aumento, manteniéndose con valores sobre el 10% durante las primeras dos semanas de enero, lo que confirma la tendencia negativa de las semanas anteriores. Este indicador muestra alzas desde el 11 de diciembre de 2020, crecimiento sostenido que habla de una tendencia al aumento en la ocupación hospitalaria por pacientes con COVID-19.

Más información sobre datos y el reporte completo en: http://www.icovidchile.cl/