Una creciente preocupación atraviesa a las administraciones municipales de la Región del Biobío. En diversas reuniones con parlamentarios de la zona, alcaldes de distintas comunas manifestaron su rechazo tajante a la modificación del impuesto territorial (contribuciones) incluida en proyectos de ley en trámite, advirtiendo que, de aprobarse, el impacto financiero sería “catastrófico”.

El punto central de la discordia es la propuesta de rebajar o eliminar contribuciones para un sector de la población. Según los jefes comunales, esta medida beneficiaría a un segmento minoritario de mayores recursos, pero impactaría directamente en el Fondo Común Municipal (FCM), principal fuente de financiamiento para la mayoría de los municipios del país.

El alcalde de Talcahuano, Eduardo Saavedra, enfatizó que la medida dejaría a los gobiernos locales con las “manos amarradas” para ejecutar políticas públicas.

En la misma línea, el alcalde de Hualqui, Ricardo Fuentes, calificó la propuesta como una medida regresiva que beneficiará a quienes más tienen, mientras empobrece la capacidad de respuesta ante las necesidades de la comunidad.

Por su parte, el alcalde de Hualpén, Miguel Rivera, cifró el impacto local de esta posible merma en más de 2.500 millones de pesos. “Esto significa dejar de prestar servicios esenciales como el alumbrado público, la recolección de basura, el funcionamiento del SAR las 24 horas y los subsidios al gas para nuestros vecinos”, detalló.

En el marco de estas conversaciones, el senador Gastón Saavedra ha mantenido una postura crítica frente a la estrategia económica del Ejecutivo que contempla recortes tributarios. El parlamentario ha señalado con firmeza que, en el actual escenario de incertidumbre económica, “no hay espacio para recortes tributarios”.

Según Saavedra, “Chile necesita mayores ingresos y no es momento de disminuir la recaudación corporativa o realizar ajustes que, lejos de reactivar, terminan afectando el bolsillo de los ciudadanos”. El senador ha advertido que una política de “ley miscelánea” que mezcle reformas tributarias con otros beneficios fiscales puede ser contraproducente, instando a que cualquier esfuerzo de recaudación se realice con justicia social y evitando debilitar la capacidad financiera de los municipios, que son la primera puerta de atención ante las demandas de la población.

Los alcaldes iniciaron una ronda de reuniones con los senadores de la región, buscando evitar que se repita la votación de la Cámara de Diputados, en la que parlamentarios locales apoyaron la iniciativa.