Hace unos días, la presidenta del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para el Desarrollo (CTCI), Silvia Díaz Acosta, entregó al Presidente de la República, José Antonio Kast, la nueva Estrategia Nacional CTCI 2026, un documento que por primera vez coloca explícitamente el desarrollo regional en el núcleo de la política científica y tecnológica del país.
La importancia del hecho radica en que el Consejo CTCI es un órgano asesor autónomo, encargado de definir la hoja de ruta que debe orientar a Chile en los próximos años, y para la elaboración de este documento se realizó un proceso participativo de alcance nacional llamado «Chile crea su Estrategia de Futuro», que recorrió ocho regiones del país convocando a representantes de universidades, centros de investigación, empresas, organizaciones sociales e instituciones públicas de cada territorio.
Al respecto, el Dr. Pablo Catalán, consejero de la entidad, indicó que “cada cuatro años, por ley, el Consejo debe entregar la entrategia al Presidente de la República”.
La Estrategia reconoce abiertamente un desafío pendiente con los territorios, debido a que la inversión en ciencia, tecnología e innovación ha estado concentrada históricamente en la Región Metropolitana, mientras que las regiones han carecido de instrumentos adaptados a sus realidades productivas y culturales.
En esa línea, el también decano de la Facultad de Ingenería UdeC, explicó que “la estrategia está estructurada en seis objetivos”.
Hubs regionales de innovación
Catalán detalló que la estrategia considera ocho proyectos transformadores de la Estrategia y uno de apunta directamente a fortalecer los hubs científico-tecnológicos en las regiones, transitando hacia un modelo de mayor escala, con gobernanza local real y financiamiento asociado a resultados verificables en cada territorio.
La propuesta contempla que estos hubs operen como polos productivos y de contribución al bienestar social y ambiental, capaces de generar soluciones, patentes, software de misión crítica, componentes de alta ingeniería y desarrollos científico-tecnológicos. Para lograrlo, se propone una gobernanza estratégica que integre a los Gobiernos Regionales, municipios, universidades, institutos profesionales, gremios empresariales y emprendedores locales, con una entidad articuladora que tenga mandato y capacidad efectiva de ejecución.
El consejero CTCI mencionó que para determinar qué hub es más idóneo para Biobío se deben considerar dos dimensiones: “nuestra historia y trayectoria en términos tecnológicos e industriales (…) y se tienen que instalar las capacidades que permitan que surjan proveedores tecnólogicos ”.
El plan refuerza también el rol de los Comités Regionales de CTCI, liderados por los gobernadores y gobernadores, como instancias asesoras con capacidad real de proponer orientaciones en materia de investigación, innovación y capital humano que estén vinculadas a la estrategia nacional, garantizando que las prioridades locales tengan expresión efectiva en las políticas públicas.
De esta manera, la Estrategia Nacional CTCI 2026 se presenta como una invitación a gobiernos regionales, universidades, centros de investigación, empresas, emprendedores y organizaciones sociales a construir colaborativamente una trayectoria de desarrollo más sostenible y basada en conocimiento. El mensaje central es que esa trayectoria no puede construirse solo desde la capital: necesita del talento, la experiencia y las particularidades de cada rincón del país.
Escucha aquí la entrevista completa al Dr. Pablo Catalán:




