La Casa del Arte de la Universidad de Concepción inaugurará el próximo jueves 13 de agosto, a las 18:00 horas, la exposición “Pegado, pegado a las rocas, al mar y a las montañas”, del artista visual Claudio Bernal Abarza, una propuesta que reúne ocho años de investigación, residencia y trabajo colaborativo junto a habitantes de Pisagua.

La muestra articula fotografía, gráfica, dibujo y piezas audiovisuales para abordar la memoria histórica, el paisaje y las huellas que dejaron las violaciones a los derechos
humanos en este territorio del norte de Chile. Inspirada en un verso de Canto a su amor desaparecido, de Raúl Zurita, la exposición propone una mirada sobre las relaciones entre identidad, historia, memoria y territorio.

En este sentido, la directora de la Pinacoteca UdeC, Valeria Murgas, destacó el compromiso de la institución con la generación de espacios de reflexión a través del arte. “Para la Pinacoteca es importante reafirmar su rol como un espacio crítico, reflexivo y éticamente comprometido con su entorno social. Para la Universidad de Concepción, generar espacios de encuentro entre la ciudadanía y propuestas artísticas volcadas a la memoria colectiva constituye una manifestación directa de su vocación pública, humanista y de compromiso con el desarrollo social y cultural”, señaló.

Por su parte, Claudio Bernal explicó que “la muestra reúne un conjunto de obras desarrolladas a lo largo de ocho años de investigación continua, articulando procesos creativos para lograr una lectura profunda del territorio a través de imágenes, rostros, gestos, imaginarios y paisajes que revelan cicatrices de una identidad impuesta como política de Estado”.

El artista agregó que quienes visiten la exposición “encontrarán obras que proponen una mirada crítica y sensible sobre las relaciones entre memoria, paisaje e historia, invitando a reflexionar sobre cómo las huellas de la tragedia han marcado los territorios y a quienes los habitan”.

La inauguración se realizará con entrada liberada en la Casa del Arte UdeC, invitando a la ciudadanía a conocer una propuesta construida desde el diálogo entre arte, memoria y comunidad, y que reafirma el espacio de la Pinacoteca como un lugar de encuentro, reflexión y construcción colectiva de memoria.