Con cerca de 40 años de servicio, desde este lunes 21 de septiembre de 2026, el avión de instrucción avanzada CASA/ENAER A-36 Halcón estrenará su última y definitiva posición: el frontis del Laboratorio de Técnicas Aeroespaciales “Doctor Luis Quiroz Larrea” de la Universidad de Concepción.
El objetivo es que los futuros ingenieros de la UdeC puedan trabajar directamente sobre una aeronave real, estudiar sus sistemas y componentes y realizar labores prácticas de armado y desarmado de esta pieza de colección.
Así, el avión, que fue concebido como instrumento de enseñanza y que durante toda su etapa operativa fue dedicado a la instrucción de pilotos nacionales, desde hoy cumplirá una nueva vida como elemento pedagógico de Ingeniería Aeroespacial de la Universidad de Concepción, la única carrera civil de esta especialidad en Chile a la que se ingresa a través del sistema regular de admisión universitaria.
La rectora UdeC, Dra. Jacqueline Sepúlveda, mencionóque este avión va a aportar mucho a los procesos formativos para las y los estudiantes de Ingeniería Civil Aeroespacial. De hecho, su labor formativa ya comenzó antes, pues han sido “los mismos estudiantes los que colaboraron con funcionarios de la Fuerza Aérea de Chile en habilitar y dar las condiciones necesarias para que el avión definitivamente quede en la Universidad de Concepción”.
La autoridad agregó que “es un día histórico, especialmente, para la Facultad de Ingeniería”.
El avión llegó hace unos días desarmado al Campus de la Universidad de Concepción, y en su montaje participaron funcionarios de la FACh, pero también profesores y estudiantes de la carrera de Ingeniería Civil Aeroespacial, lo que significó la “primera clase” con este importante insumo educativo para los estudiantes.
Esta fue una donación de la FACh a la Universidad de Concepción, tras un convenio firmado por las dos instituciones y que incluye diversos intercambios y compromisos de trabajo entre las dos instituciones, tal como detalló la rectora.
El A-36 pertenece a la familia del CASA C-101, avión desarrollado originalmente en España durante la década de 1970. Chile adquirió versiones adaptadas a sus necesidades y parte de las aeronaves fueron armadas en nuestro país por la Empresa Nacional de Aeronáutica de Chile (ENAER), incorporando componentes de fabricación nacional.
“Para nosotros es un gran momento, un gran hito tener esa aeronave aquí. Todas esas cosas que en la teoría las vemos, pero verlo en la práctica es otro nivel. Es algo que hemos soñado desde hace mucho tiempo y por fin se hizo realidad”, explicó Frank Tinapp, profesor de Ingeniería Civil Aeroespacial de la UdeC.
El avión operó principalmente en el Grupo de Aviación N°1, en Iquique, y fue utilizado para entrenamiento avanzado y táctico. De hecho, 34 generaciones se graduaron como pilotos de combate tras formarse en este material.
El académico mencionó que más de 260 pilotos FACh se formaron en las distintas versiones del A-36 y hoy serán cientos de estudiantes quienes van a contribuir al futuro de la aviación nacional, entendiendo cómo se diseñan, construyen, mantienen y desarrollan las aeronaves.
Christian Stuardo, general de Brigada Aérea y director espacial de la Fuerza Aérea de Chile, planteó que “para nosotros es una tremenda oportunidad y estamos muy contentos de poder prfundizar la relación que ya tenemos con la UdeC”.
Aunque su origen está en el CASA C-101 español, la historia del A-36 halcón tiene un importante capítulo chileno. En 1980 la FACh acordó con CASA el desarrollo de versiones que respondieran a sus especiales requerimientos de entrenamiento avanzado y apoyo táctico. Posteriormente se desarrolló el C-101 CC, conocido en Chile como A-36.
Los aviones destinados a Chile fueron ensamblados por ENAER, e incorporaron componentes fabricados en nuestro país. Más tarde, una parte de esta flota fue modernizada al estándar “Toqui”, mejorando sus capacidades de navegación y empleo táctico.
Stuardo comentó que el avión fue destinado a Iquique, pero tras el convenio entre el Comandante y la rectora, llegó a Santiago, donde fue desmontado, embalado y enviado por tierra hacia Concepción.
Durante su vida operacional, las distintas versiones del avión acumularon más de 40 mil horas de vuelo en Chile, equivalente a más de 1.600 días enteros en el aire. Finalmente, la FACh retiró el material A-36 del servicio en diciembre de 2022, después de alrededor de cuatro décadas de operación.
Fuente: Diario Concepción y Noticias UdeC.



