Con dos trimestres seguidos de contracción, la actividad del Biobío se reduciría este año entre −1,5% y 0,0%, según la nueva proyección del Informe Económico Regional que publica la Universidad de Concepción. En diciembre del año pasado, el mismo informe esperaba que la región convergiera a su tendencia de 2%.
La publicación es elaborada por el Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, Facea UdeC, y esta edición también revisa las cifras del país. Para Chile, el crecimiento esperado en 2026 pasa de 2,3% a un rango entre −0,5% y 0,5% y el de 2027 baja de 2,6% a un rango entre 1,5% y 2,5%.
Para la región del Biobío, el informe proyecta un crecimiento de entre 1% y 2% en 2027, en parte por una baja base de comparación y, por otra, por el inicio de una mejora de la coyuntura, según indicó el director del informe y académico del Departamento de Economía, Iván Araya Gómez.
Araya indica que el alza del precio del petróleo y su traspaso a las gasolinas y al diésel alcanza al ingreso real, al consumo y a la actividad. Todo ello se tradujo en “una significativa reducción en las proyecciones de crecimiento para Chile y la región del Biobío, tal vez una de las mayores revisiones que hemos realizado en los últimos años, lo que muestra nuestra preocupación sobre la economía para el cierre de año y el 2027”.
En la región, la contracción se concentra en la producción de bienes. A junio, la actividad manufacturera acumulaba una caída de 5,4%, según el índice del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Los servicios y el comercio amortiguaron parte del retroceso. El informe advierte que la recuperación exige que ese sector que tiene una alta participación en la matriz productiva vaya normalizando su desempeño, algo que no vislumbra para la segunda mitad del año.
Tampoco el sector externo ofrece un respaldo. El cobre, que promedia US$5,9 la libra en lo que va de 2026, sostiene las exportaciones del país. La celulosa, en cambio, llegó a US$762 por tonelada en el primer trimestre. Entre abril y septiembre, se estima un promedio en torno a US$713. “La región no cuenta, por tanto, con el mismo ‘colchón de precio’ que hoy sostiene el resultado nacional”, señala el análisis regional. A ello se suma el arancel de 12,5% que Estados Unidos aplica desde julio a las manufacturas de madera.
El mercado laboral refleja el mismo deterioro. Entre mayo y julio, la desocupación de la región del Biobío llegó a 10,6%, frente a 9,5% en el país, de acuerdo con el INE. La cifra equivale a unas 83 mil personas en la región. En 12 meses, las personas ocupadas disminuyeron 2,7% y la fuerza de trabajo, 1,1%. Por eso, el número de personas desocupadas creció 15,2%.
Para Araya, “los datos muestran un preocupante aumento de la tasa de desocupación a nivel nacional y en particular en esta región, siendo una de las con más alto desempleo”. El informe estima que la tasa del Biobío cerrará 2026 con alrededor de un 10% y que bajará a 9,0% en 2027. No obstante, advierte que esa trayectoria depende de medidas de emergencia orientadas al empleo y, sobre todo, del presupuesto regional para 2027.
Por su parte, el decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas UdeC, Miguel Ángel Quiroga, destacó la oportunidad de contar con este tipo de análisis, producidas desde la academia y pensado como un insumo para los tomadores de decisiones.
Asimismo, Quiroga valoró la participación de representantes de la actividad privada en la presentación del informe, quienes pudieron conversar y plantear sus inquietudes durante la actividad.

Ferias libres y una pregunta de fondo
La edición incluye dos artículos en profundidad. El primero examina la Ley N°21.745, que establece un régimen tributario especial para los comerciantes de ferias libres. “Aunque la simplificación tributaria representa un avance, su efecto depende de la adopción de medios de pago electrónicos y de las condiciones previas de formalización”, afirma Araya en el informe. Para el Biobío, el análisis identifica brechas de bancarización y un componente laboral que alcanza a familiares y ayudantes de los puestos.
El segundo artículo evalúa si la reciente desaceleración regional corresponde a un deterioro persistente o a una normalización tras años de fuerte expansión. Sus resultados muestran que el Biobío redujo parte de su ventaja acumulada respecto de Chile, aunque conserva parte de su crecimiento previo. Sobre ese horizonte, el director del informe concluye: “Las proyecciones apuntan a una actividad levemente negativa en 2026 y una recuperación durante 2027, aunque todavía sujeta a un grado importante de incertidumbre”.
Revisa aquí el 59° Informe Económico Regional



