Lo que durante décadas fue considerado una fuente de energía, principalmente en las plantas de celulosa, hoy comienza a proyectarse como uno de los materiales más prometedores de la economía sostenible. CMPC y la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la Universidad de Concepción inauguraron en Coronel la primera planta piloto de producción de lignina de Chile, un hito que busca acercar la ciencia a la industria y abrir nuevas oportunidades para la innovación basada en recursos renovables.

Este componente natural, que actúa como el “pegamento” de la madera y les otorga rigidez a los árboles, representa cerca del 40% de su biomasa. Gracias a los avances tecnológicos, hoy se proyecta como una alternativa renovable para la fabricación de adhesivos, materiales para almacenamiento de energía, compuestos químicos, asfaltos modificados y biomateriales avanzados.

Sebastián Riquelme, director de proyecto UDT, dijo que “la puesta en marcha de esta planta piloto es resultado de una colaboración virtuosa entre la UDT y CMPC. Esta infraestructura no solo fortalece la investigación, sino que permite avanzar en la valorización de subproductos forestales y posicionar a Chile en el desarrollo de la lignina”.

Este tipo de desarrollos basados en recursos biológicos promueve modelos sostenibles y circulares alineados con el futuro. En este contexto, la nueva planta piloto de CMPC, la Universidad de Concepción y la UDT en Coronel busca posicionar a Chile en esta tendencia global, transformando recursos forestales en aplicaciones industriales con alto potencial comercial.

Según Riquelme, la nueva infraestructura permitirá producir lignina a una escala superior a la de laboratorio, generando volúmenes suficientes para pruebas industriales, desarrollo de aplicaciones comerciales y validación tecnológica junto a potenciales clientes. Se trata de una etapa clave para reducir la brecha entre investigación y producción, en un escenario donde la bioeconomía se consolida como una de las principales tendencias de desarrollo a nivel global.

La lignina se ha posicionado como uno de los biomateriales más prometedores del mundo para sustituir los insumos derivados del petróleo, impulsada fuertemente por países como Estados Unidos, Canadá, Suecia, Finlandia, Alemania y Brasil en industrias como la construcción, la energía y la manufactura avanzada.

El profesional explicó que entre los desarrollos más innovadores destacan materiales renovables capaces de sustituir componentes de origen fósil utilizados en neumáticos, contribuyendo a la fabricación de productos con una menor huella ambiental. Así como en adhesivos y resinas para tableros y materiales de aislación presentes en muebles, revestimientos interiores y soluciones constructivas.

Desde el mundo académico, el desafío será profundizar la investigación aplicada y demostrar la competitividad técnica y económica de este biopolímero frente a alternativas fósiles. La planta permitirá generar conocimiento, validar tecnologías y avanzar hacia una eventual producción a mayor escala.

En esa línea, la rectora de la Universidad de Concepción, Dra. Jacqueline Sepúlveda, destacó que “es especialmente significativo que una iniciativa de esta magnitud surja desde el sur de Chile. Que la Unidad de Desarrollo Tecnológico de la Universidad de Concepción lidere este desafío refleja la capacidad de nuestro plantel para transformar conocimiento en soluciones concretas para el desarrollo sostenible del país, fortaleciendo el vínculo entre ciencia, industria e innovación con impacto global”.

Para Chile, la iniciativa representa más que una nueva infraestructura: busca sentar las bases de una cadena de valor en torno a la lignina, impulsando el desarrollo de conocimiento local, nuevas oportunidades industriales y una menor dependencia de materias primas importadas. Además, fortalece la colaboración entre la academia y la industria en un ámbito clave para la transición hacia una economía baja en carbono.

Bibiana Rubini, gerente I+D y Bioeconomía de CMPC, señaló que “esta planta piloto representa un avance estratégico al llevar la lignina desde la investigación hacia aplicaciones industriales concretas. Creemos que la mejor manera de avanzar es desarrollando ciencia e innovación en estrecha colaboración con las universidades, porque es allí donde convergen el conocimiento, el talento y la capacidad de transformar desafíos en soluciones”.

Además, su uso se ha extendido a la agricultura para optimizar la eficiencia de fertilizantes y pesticidas, y a la industria plástica, donde se incorpora en elastómeros y termoplásticos, incorporándose a cauchos, materiales flexibles y plásticos para disminuir progresivamente el contenido derivado del petróleo sin comprometer el rendimiento del material.

Aunque la producción de lignina aún enfrenta desafíos, especialistas coinciden en su alto potencial como material sostenible. Con esta inauguración, Chile da un paso concreto para integrarse a una industria emergente, impulsando la innovación y el aprovechamiento de sus recursos renovables.

Escucha aquí la entrevista completa a Sebastián Riquelme, director de proyecto UDT: