A las puertas de tocar el cielo con las manos quedó el equipo chileno de Vieja Escuela en el Campeonato Mundial de Maxibásquetbol, que culminó este fin de semana en la localidad de Ticino, Suiza.

Tras un torneo brillante, en el que fue derribando a verdaderos gigantes de la especialidad, el representativo de la Región del Biobío puso su nombre en la gran final donde terminó cayendo en un ajustado encuentro frente al combinado de Estonia.

El marcador final de 76-72 da muestras de lo disputado del compromiso, donde los nacionales debieron sobreponerse a la ventaja física de sus rivales, que los sobrepasaban largamente en altura. Así las cosas, solo detalles inclinaron el partido en favor de los europeos, que ratificaron su favoritismo.

“No se pudo. Dimos la vida, pero fueron superiores”, expresó el capitán de Vieja Escuela, Rodolfo Cáceres, equipo que regresa al país con un meritorio subtítulo mundial.

Información: Diario Concepción