La polémica en torno a la situación fiscal heredada por el gobierno entrante y el efecto que el llamado “bencinazo” tendrá en el costo de la vida de los chilenos son los temas que marcan el escenario financiero a nivel país por estos días y que el economista Ariel Yévenes abordó en Nuestra Pauta.
“Sabemos, no desde desde ahora, sino que hace varios meses atrás, de cuentas fiscales bastante ajustada. No obstante, creo que hablar de “Estado quebrado” también genera un problema de expectativas que es bastante delicado para la economía”, explicó el académico, quien agregó que “el escenario enfrenta complejidades adicionales a partir del contexto internacional”.
Chile, profundizó Yévenes, es un país expuesto a los vaivenes internacionales al ser un “demandante neto” de combustible, y tiene una cadena productiva fuertemente dependiente de los combustibles.
“En un contexto de poco margen, debemos asumir los costos internacionales”, afirmó, junto con advertir que “las medidas que se han implementado van a requerir de un monitoreo y de un ajuste permanente, pensando en cómo evolucione el conflicto”.
Respecto de los impactos que el alza de los combustibles traerá en distintos sectores, Yévenes indicó que si bien se suele pensar en primer lugar en el transporte público, un foco de especial preocupación debe estar puesto en el valor de los alimentos, a partir del incremento de costos de la cadena productiva.
Acerca de la capacidad de la Región del Biobío para enfrentar esta crisis, Yévenes apuntó que el rezago estructural y la vocación exportadora de este territorio son factores de riesgo en un contexto de alta complejidad para Chile y el mundo.
Finalmente, consultado por su evaluación del desempeño del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, Ariel Yévenes reconoció que “los ajustes económicos son siempre muy difíciles de aceptar (…) es natural que haya una mayor desaporobación por parte de la ciudadanía, toda vez que son medidas complejas. Tengo la sensación de que tomando decisiones que son muy difíciles, también sería importante que desde las autoridades se trabaje también con mayor cercanía, con mayor nivel de consenso con distintos actores, articulando distintas visiones y voluntades, de manera de que el país no se resienta más allá de lo que ya se está resintiendo en estos escenarios”.
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