Tras el análisis de variables clave como inversión, ventas y empleo, los resultados del último Índice de Percepción Empresarial Regional (Iper Biobío) —comprendido entre diciembre de 2025 y enero de 2026— se posicionan en niveles máximos históricos desde que se inició la medición, con 63 puntos.
La edición N°29 del estudio elaborado por la Cámara de la Producción y del Comercio, CPC Biobío, junto a la Consultora EY y la Universidad Andrés Bello Concepción, recoge la visión estratégica del empresariado regional, con la participación de 102 ejecutivos de empresas de distintos rubros y tamaños.
Para Ricardo Fuentes, director de Ingeniería Comercial Unab, “esta nueva edición del IPER marca el resultado más optimista desde que iniciamos el estudio en 2011. Es un reflejo de un cambio significativo en el ánimo empresarial, que ahora mira el futuro con mayor convicción, en base a señales concretas”.
De acuerdo con los resultados, 57% de los empresarios y ejecutivos encuestados proyecta un aumento de la inversión regional, mientras que un 40% anticipa una disminución y solo un 3% espera que se mantenga estable. A nivel de empresas e instituciones, la tendencia es igualmente positiva: 50% prevé incrementar sus inversiones, frente a un 35% que estima una reducción y un 13% que no realizará nuevas iniciativas.
En cuanto a la magnitud de las inversiones, el estudio muestra que la mayoría se concentrará en proyectos de hasta US$5 millones (61%), aunque destaca que un 8% de los encuestados planea iniciativas superiores a US$50 millones, reflejando confianza en el potencial de la región.
“El Iper no solo sube en su medición, sube en su significado, nos habla de las expectativas están cambiando. El desafío ahora es que este optimismo se traduzca en inversión efectiva, empleo de calidad y mayor competitividad para la región”, analizó el académico.
Respecto de los objetivos de inversión, los empresarios señalan como principales prioridades el aumentar la capacidad de producción (33%), mejorar, desarrollar o introducir nuevos productos y servicios (19%) y automatizar y digitalizar procesos (17%).
Álvaro Ananías, presidente de CPC Biobío, aseguró que estos objetivos de inversión demuestran que “el empresariado está apostando por innovación y competitividad, claves para el futuro de la región”.
En materia laboral, un 89% de los empresarios cree que el empleo regional aumentará o se mantendrá en 2026, y un 62% afirma que sus propias inversiones generarán nuevos puestos de trabajo. Este dato es fundamental para una región con brechas persistentes de empleabilidad.
Acerca de las expectativas de crecimiento, el IPER muestra un repunte en la confianza empresarial: en diciembre de 2025, 79% de los empresarios cree que Chile puede alcanzar un 4% de crecimiento en el mediano plazo, frente a un 68% en junio. Esta alza refleja mejores perspectivas de inversión y un entorno más favorable para el desarrollo productivo.
En contraste, la evaluación de la situación actual del Biobío es crítica: 54% la califica como “mala” y 35% como “ni buena ni mala”. Sin embargo, las proyecciones son alentadoras: 78% espera que la economía regional mejore en los próximos cuatro años, lo que evidencia confianza en que las inversiones y políticas adecuadas permitirán revertir el escenario y encaminar al Biobío hacia un ciclo de crecimiento sostenido.




