El Presidente Gabriel Boric llegó a Talcahuano este miércoles junto a la ministra de Defensa, Adriana Delpiano, y el comandante en Jefe de la Armada, almirante Fernando Cabrera, para visitar el primer Buque Escotillón IV: Magallanes y participar del zarpe del Buque Sargento Aldea en la operación Base Soberanía.

El Proyecto Escotillón IV consiste en la construcción de cuatro buques multipropósito para la Armada. Es una iniciativa estratégica de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) que consolida capacidades nacionales en materia de construcción naval, soberanía logística y autonomía operativa, tal como recalcó el mandatario.

A comienzos de 2026, el primer buque del proyecto alcanza el 100% de avance estructural. La reciente instalación del bloque de puente de mando permite el inicio de la etapa de equipamiento, donde se instalarán los sistemas de habitabilidad y equipamiento. Su botadura está prevista para junio próximo, seguida por las pruebas de mar que cerrarán su ciclo constructivo.

En tanto, ya se dio inicio a la construcción del segundo buque, con el corte de plancha realizado durante el segundo semestre de 2025. Su avance actual es del 6%. Se proyecta su botadura al mar el primer semestre de 2029.

Según el Presidente, esta continuidad demuestra que Asmar consolida una línea de producción nacional robusta, de largo plazo, alineada con la Política Nacional de Construcción Naval.

Política Nacional de Construcción Naval

Transcurrido casi un año desde la firma de la Política Nacional de Construcción Naval, Boric recalcó que los avances alcanzados son significativos en gobernanza y materialización de capacidades, ya que se estableció una gobernanza moderna e integrada que articula al Estado, Academia y sector privado, sentando las bases para el desarrollo sostenido de esta política pública.

La creación del Comité de Construcción Naval (liderado por CORFO e integrado por su Consejo Directivo y su Consejo Estratégico) ha favorecido la alineación de capacidades, la optimización de recursos y la generación de sinergias. Este espacio de articulación ha reunido a los ministerios de Economía, Relaciones Exteriores y Defensa; a la Armada de Chile; la ANID; ASMAR y otros astilleros nacionales; universidades; gobiernos regionales, y diversas organizaciones públicas y privadas.

Entre los avances destacan el Rompehielos Almirante Viel que está actualmente desplegado en cumplimiento de su campaña Antártica. Y se sumarán los cuatro buques multipropósito del Proyecto Escotillón y la barcaza entregada por el astillero Asenav (Astilleros Navales de Valdivia).

Operación Soberanía

Según el Jefe de Estado, la Operación Soberanía materializa una alianza interinstitucional de largo plazo entre el Ministerio de Obras Públicas y la Armada de Chile, orientada a consolidar y fortalecer la presencia efectiva del Estado de Chile en el territorio antártico, con el objetivo de ampliar y modernizar las instalaciones del nuevo muelle en Bahía Fildes y del aeródromo Teniente Marsh, dos infraestructuras críticas para la conectividad, el abastecimiento y la continuidad operativa de las actividades chilenas en la Antártica.

La Armada de Chile, el principal operador logístico en la Antártica 1, puso a disposición sus medios navales, su experiencia y su asesoría técnica especializada: permitirá el traslado de aproximadamente 15.000 toneladas de materiales. En la primera fase de ejecución se contempla el transporte de cerca de 8.000 toneladas de carga desde Punta Arenas hacia Bahía Fildes para estos fines.

La Operación se inició formalmente el 16 de diciembre de 2025, con el zarpe del remolcador de flota Lientur desde el puerto de Punta Arenas, luego fue el turno de Janequeo y Galvarino. A este esfuerzo se sumó el buque de desembarco anfibio Sargento Aldea, la mayor unidad de transporte de carga de la Armada de Chile: su capacidad multipropósito es fundamental para el traslado de grandes volúmenes de material, maquinaria y equipos necesarios para ejecutar las obras.

“También quiero destacar que la construcción naval es central en el Plan de Fortalecimiento de la Industria del Biobío”, expuso el mandatario.

A la fecha, se ha logrado transportar un total aproximado de mil toneladas de carga, en un contexto operacional caracterizado por condiciones meteorológicas exigentes, ventanas logísticas acotadas y altos estándares de seguridad.

Se prevé que las obras asociadas a la Operación Soberanía se extiendan hasta el año 2028. Este proyecto representa un hito relevante en la política Antártica de Chile, al integrar capacidades civiles y militares en un esfuerzo planificado y sostenido en el tiempo.