Tras la captura de Nicolás Maduro y las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, el académico de la Universidad de Chile y especialista en Relaciones Internacionales, Gilberto Aranda, explicó en primer lugar que “no es solo en América Latina, sino que es el derecho internacional en general el que queda seriamente comprometido”.

Además, agregó que, en la región, “hasta ahora las intervenciones eran encubiertas, a través de adoctrinamiento o de presión económica… primera vez que hay un ataque armado sobre Sudamérica”.

Respecto a lo que puede ocurrir en Venezuela, el académico indicó que “es un gran acertijo aún”, por las expectativas de Estados Unidos, que son “estar al frente y a cargo del país”. Eso sí, descartó en lo inmediato “un gobierno de corte democrático, porque Estados Unidos quiere que la estructura de poder que se instaló durante 26 años en Venezuela siga operando”.

En esa misma línea, Aranda enfatizó en que “esto no fue por la democracia o los derechos humanos… Esto no ha sido así, se argumentó el tema del narcotráfico, que algún factor juega, pero sabemos al final que son otros temas”.

En cuanto a los flujos migratorios, Gilberto Aranda agregó que “como no se descarta completamente una segunda oleada de ataque (si las autoridades de Venezuela no cooperan), eso puede provocar que la gente empiece a salir otra vez”.

En cuanto al panorama regional, incluido Chile, el especialista en Derecho Internacional indicó que, si bien el presidente electo José Antonio Kast ha postergado hasta marzo su apoyo a la postulación de Michelle Bachelet a la ONU, conducir este organismo “será una tarea bien compleja cuando las potencias como Estados Unidos se descuelgan”.

Asimismo, sostuvo que América Latina está girando políticamente hacia la derecha, aunque las principales economías de la región, Brasil y México, siguen siendo progresistas.

Cabe recordar que el derrocado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, es acusado de traficar cocaína a Estados Unidos (al igual que su esposa, Cilia Flores) y este lunes fue trasladado a un tribunal de Nueva York para su primera comparecencia ante un juez tras su captura en Caracas en una poderosa operación militar de Estados Unidos, que afirma estar “a cargo” del país.