

Franco Parisi Fernández
Partido de la Gente
Economista e ingeniero comercial. Es uno de los fundadores y actual líder del Partido de la Gente. Fue candidato presidencial en las elecciones de 2013 y elecciones de 2021.
Lineamientos programáticos
Introducción
Había una vez un país escondido en el sur del mundo, donde la gente vivía con alegría, esperanza y bailaba bajo las estrellas. No era perfecto, pero había algo que lo hacía especial: todos creían que el futuro les pertenecía. Los niños soñaban con ser inventores, los abuelos contaban historias de superación y esperanza, y los jóvenes construían puentes entre las personas y sus corazones.
Pero un día, los políticos comenzaron a hablar más fuerte que el viento. Prometían oro donde solo había polvo, y vendían sueños como si fuesen mercadería. Se reunían en salones dorados, lejos del murmullo de la gente, y discutían quién merecía más, quién debía mandar, quién debía obedecer. La avaricia les nubló la vista, y el egoísmo les cerró el corazón.
Así, el país del sur del mundo se partió en dos: uno, donde reinaban los que querían más estrellas, y otro, donde vivían los que esperaban aún la suya. Las palabras se disfrazaban de seda y piel, la verdad se hipotecaba al mejor postor, y los problemas siguieron siendo los mismos. Los ciudadanos, atrapados en promesas que nunca se cumplieron, comenzaron a olvidar cómo era vivir juntos. Algunos soñaban con volver a bailar bajo las estrellas, pero ya no sabían con quién Pasaron los años, y un niño que creció en el país de los olvidados, se trasformó en un hombre y al ver las promesas y sueños frustrados de su gente se atrevió hablar sobre ese otro país.
Cuan castigo le llegó por parte de los vestidos de oro, en su propio exilio prometió volver ayudar a su gente. El hombre se transformó en viajero, en científico y en profesor. Aprendió otras lenguas y del arte de resolver lo imposible. Cuan alquimista, regresó con sabiduría foránea.
El alquimista viajero intentó cambiar las cosas, pero el otro país seguía reinando con distintos colores, pero los mismos rostros. Cansado y con el corazón roto, pensó ¿acaso hay alguien que escuche, sienta y vea lo que yo veo? Y en el susurro de las montañas, en las caricias del viento y en los hogares de quienes eran olvidados se escuchó: “sí, nosotros” Ellos no sabían de divisiones, ni de colores. Solo sabían que querían reír, compartir y volver a soñar. El viajero visitó cada casa de los olvidados, tocó cada corazón de quienes no recordaban, y de ellos, nació una estrella en el cielo, su brillo iluminó cada rincón, cada hogar, cada corazón.
Y así comenzó a nacer el sueño de un nuevo país. No tenía nombre en los mapas, ni color oficial. Pero todos lo reconocían. Era el país de los que no se dejaron romper por la avaricia, ni por el egoísmo. Era el país de los que creen, de los que sueñan, de los que construyen.
Era el país de una sola estrella
Era el país de todos nosotros
Nuestro país
Chile
Conoce aquí el programa completo