Grupo CAP y Aceros AZA anunciaron un acuerdo para combinar sus negocios siderúrgicos y crear una nueva empresa destinada a la producción de acero verde en Talcahuano.

La transacción, valorizada en US$ 484 millones, integra activos estratégicos del complejo de Huachipato con las plantas productivas y la red de recolección de chatarra de AZA. De esta manera, la alianza busca seguir con la actividad siderúrgica bajo un nuevo modelo de negocios.

Huachipato puso punto final a sus funciones en septiembre de 2024. Al confirmarse esta nueva etapa, el alcalde de Talcahuano, Eduardo Saavedra, indicó que se proyecta un potente impacto en el modelo industrial de la región.

Cuando se concreten las aprobaciones regulatorias, la actividad siderúrgica regresará al complejo industrial del Biobío, donde la chatarra ferrosa se ocupará como materia prima y hornos eléctricos para fabricar acero. Así, van a disminuir considerablemente las emisiones, generando una menor huella de carbono.

“CAP se ha mantenido buscando socios (…) la compra por parte de Aza permitirá volver a operar la siderúrgica, en condiciones muy distintas a lo que conocíamos, con una operación combinada y nuevos inversionistas. Va a generar empleo y se suma a una serie de iniciativas que han impulsado, por ejemplo, el centro de manufactura avanzada o el hidrógeno verde, y otras medidas que van a potenciar a la región como la capital de la recuperación económica de Chile”, mencionó el gobernador, Sergio Giacaman.

Según lo informado, CAP recibirá US$130 millones por participación accionaria del 15%, mientras que AZA aportará activos valorizados en US$354 millones y tendrá un del 85% del manejo.

Cristóbal Herrera, gerente general de CPC Biobío, expuso que “esto revitaliza la industria manufacturera de la región”.

Desde el mundo político, el senador Enrique van Rysselberghe, dijo que “este acuerdo es una muy buena noticia para nuestra región. No solo por el regreso de una empresa emblemática, sino que por los efectos económicos que tendrá en el empleo y en la inversión del Gran Concepción”.

El acero verde se fabrica generando una huella de carbono cercana a cero. A diferencia del método tradicional que utiliza carbón, su producción se basa en energías renovables, hidrógeno verde y el reciclaje de chatarra.