Tras cinco días de cierre preventivo por los incendios forestales, el Hospital Penco Lirquén retomó la atención en su Servicio de Urgencia y área de hospitalizados, iniciando así el proceso de reactivación de funcionamiento normal.
La Dra. Patricia Paulos, directora del establecimiento, explicó que el hospital suspendió su funcionamiento y se mantuvo cerrado debido, principalmente, a la cantidad de humo y ceniza que ingresó al recinto, afectando a los equipos y las instalaciones.
En este sentido, detalló el plan de reapertura asistencial del establecimiento, para dar respuesta a las necesidades de salud de las personas.
De manera progresiva, detalló la Dra. Paulos, “hemos ido aperturando otros servicios, lo que nos está permitiendo rescatar a los pacientes que fueron evacuados esa noche”. Además de su Servicio de Urgencia y el área de hospitalizados, el establecimiento puso en marcha la totalidad de su Unidad Tratamiento Intermedio (UTI) y la Unidad de Farmacias.
En paralelo, el Cesfam Lirquén, dependiente del Servicio de Salud Talcahuano y ubicado a un costado del Hospital, ha organizado un despliegue en terreno para acercar las atenciones de salud a las zonas afectadas.
De esta forma, se han habilitado puntos de salud distribuidos en Lirquén, donde se realizan atenciones clínicas, de salud mental, entrega de medicamentos, vacunación, entre otras. La directora del Cesfam Lirquén, María José Durán, indicó que “cada equipo territorial consta de un médico, un enfermero, y otros profesionales del área para poder recabar, ayudar y hacer la atención en los mismos lugares donde están establecidos”.
Al esfuerzo de estos equipos se suma el apoyo de Servicios de Salud de diferentes regiones, que se han desplegado en el territorio con equipos de Apoyo a la Respuesta en Salud Mental (ARSAM) y Equipos Médicos de Emergencia, conocidos como EMT (Emergency Medical Teams), espacios que agrupan a profesionales del sistema público con entrenamiento especializado en atención sanitaria en emergencias, desastres y catástrofes.




