La educación en contextos rurales suele presentar mayores niveles de rezago, lo que quedó en evidencia en los resultados del Simce 2025, donde establecimientos de la zona cordillerana de la provincia de Biobío registraron hasta 50 puntos menos que el promedio nacional. Con el objetivo de reducir estas brechas, se creó el programa Puente de Aprendizaje, que beneficiará anualmente a 500 estudiantes de enseñanza media de comunas como Mulchén, Quilaco, Quilleco, Tucapel y Antuco.

Impulsada por Fundación Conectado Aprendo en alianza con Fundación MC y Aptus, busca abordar el rezago escolar mediante tutorías personalizadas en Lenguaje y Matemática, combinadas con acompañamiento a docentes y un trabajo activo con las familias, entendidas como un actor clave en el proceso educativo.

La alta vulnerabilidad es otro de los factores que incide en las brechas de aprendizaje. Según datos de Junaeb, los establecimientos seleccionados cuentan con un índice alto y muy alto de vulnerabilidad multi dimensional (IVM), que incluso llegan a superar el 65% de los jóvenes, como es el caso de Antuco. En este contexto, el acceso a tutorías personalizadas suele ser limitado; sin embargo, gracias a una alianza con universidades y profesionales voluntarios, este apoyo se convertirá en una realidad para estudiantes de la provincia de Biobío durante los próximos cinco años.

Impacto colaborativo

El modelo considera una evaluación diagnóstica inicial para identificar a los estudiantes con mayor rezago, quienes luego serán guiados por tutores en sesiones personalizadas. Este acompañamiento no solo busca fortalecer aprendizajes específicos, sino también desarrollar habilidades socioemocionales como la confianza y la motivación por aprender.

De acuerdo con datos de Fundación Conectado Aprendo, este tipo de tutorías puede generar avances equivalentes a ocho meses de aprendizaje escolar en diez sesiones, especialmente cuando se implementa de manera sistemática.

“El rezago escolar afecta a más de la mitad de los estudiantes en Chile. Esta realidad exige estrategias focalizadas y sostenidas que permitan acompañar a quienes más lo necesitan. Pero esto no se resuelve solo con tutorías, es clave involucrar a las familias y trabajar de la mano con los establecimientos para generar condiciones que impulsen el aprendizaje”, asegura Francisca Lewin, directora ejecutiva de Fundación Conectado Aprendo.

Un componente central del programa será el fortalecimiento de capacidades en los equipos docentes, a través del trabajo de Aptus, organización especializada en desarrollo profesional docente. Este enfoque busca asegurar que el impacto del programa no solo se limite a los estudiantes beneficiados directamente, sino que también se proyecte en el tiempo dentro de las comunidades educativas.

El programa, que busca fortalecer los aprendizajes de estudiantes de 1° a 8° básico de distintos establecimientos de la zona cordillerana de Biobío, también cuenta con el apoyo de la Fundación MC.

“Este tipo de programas son clave en contextos donde existen mayores brechas, porque no solo mejoran aprendizajes, sino que también fortalecen la motivación y la confianza de los estudiantes. Eso tiene un impacto directo en sus trayectorias educativas y en sus oportunidades futuras”, asegura Alejandra Grebe, directora de Fundación MC.

Las tutorías se desarrollarán de manera 100% online, lo que permitirá ampliar su alcance territorial. A través de la plataforma tecnológica E-Sisu, desarrollada por Fundación Conectado Aprendo, los tutores podrán realizar un seguimiento continuo del progreso de cada estudiante, ajustando el apoyo según sus necesidades.

Con un horizonte de cinco años, Puente de Aprendizaje busca consolidarse como un modelo replicable de colaboración público-privada que contribuya a reducir las brechas educativas en la región y avanzar hacia un sistema más equitativo.

Escucha aquí la entrevista completa a María Jesús Silva, líder de Establecimientos Educacionales de Conectado Aprendo