Entre los asistentes al primer balance del gobernador Sergio Giacaman, alcaldes y representantes de los gremios productivos valoraron de buena manera el liderazgo de la autoridad política regional, en particular, la capacidad de generar unidad en un escenario adverso como el que enfrenta Biobío.
Ángel Castro, alcalde de Santa Juana, planteó que Giacaman ha sabido diferenciarse como gobernador respecto de lo que fuera su gestión como intendente y destacó el compromiso por “defender la región” en temas como el presupuesto.
Castro reconoció que, pensando en la administración de José Antonio Kast, aumentan las expectativas ante el hecho de que el gobernador forme parte del nuevo oficialismo, en un contexto en el que Biobío requiere de una mayor inyección de recursos.
Una idea similar expuso su par de Tomé, Italo Cáceres, quien planteó que se necesita un equipo que esté a la altura de “resolver las necesidades de las comunas del Biobío”.
Para el alcalde de Penco, Rodrigo Vera, después de un primer año enfocado en “generar los pilares”, 2026 será el periodo para concretar proyectos junto a los municipios, quienes también debe cumplir un rol activo.
Finalmente, Alejandro Casagrande, presidente de Corma Biobío-Ñuble, destacó el apoyo del Gore al reimpulso de la actividad forestal —eje del desarrollo económico regional—, especialmente en pequeños productores afectados por los incendios de los últimos años.
Según lo aprobado en la Ley de Presupuestos 2026, la Región del Biobío recibirá $127 mil millones. Sin embargo, existe precupación a partir de lo sucedido con los recursos correspondientes a 2025, los que bajaron de $133 mil milllones a $128 mil tras una decisión unilateral de la Dipres, órgano que aún no entrega $16 mil millones a la región.




