El viernes 11 de marzo, Gabriel Boric Font asumió como el trigésimo cuarto Presidente de la República de Chile, el más joven y el más votado de la historia.

Esa noche, desde uno de los balcones de La Moneda, el mandatario daba inicio a un período “de grandes desafíos y de inmensa responsabilidad”

A casi cien días de este hito, la “luna de miel” del nuevo gobierno parece haber sido más corta, o inexistente, en la comparación con sus antecesores. El complejo escenario global y nacional y los ‘autogoles’ han golpeado la popularidad del Ejecutivo, de acuerdo con lo que señalan las encuestas.

El último sondeo Plaza Pública Cadem muestra que la gestión presidencial cuenta con un 44% de aprobación y 48% de desaprobación, lejos de los porcentajes iniciales (50%/20%), pero con un alza respecto de los números registrados durante abril y mayo.

Según los datos de la encuesta Criteria, en tanto, la aprobación presidencial cayó nueve puntos durante el primer mes (del 42% al 33%) y se estabilizó en mayo, registrando un 32%. La desaprobación, en tanto, creció del 34% al 52% en igual periodo, retrocediendo durante el mes pasado a un 49%.

Para Diego Córdova, director de cuentas del área de Asuntos Públicos de Criteria, “si hay que poner nota, en la suma y en la resta termina aprobado, pero por muy poco”.

A su juicio, “el Presidente Boric y su gobierno creían contar con una espalda mayor de la que realmente tenían. Hubo una falta de acople, de ajuste, respecto de la realidad, del contexto que estaba mucho más turbulento de lo que pensaban”.

El foco en materia de seguridad e hitos como la Cuenta Pública y la gira a Norteamérica han permitido al gobierno “salir a flote”, en un proceso determinado principalmente por las cualidades del mandatario. Aún queda por ver cómo se puede mantener en el futuro, entendiendo que “estamos en situaciones bien turbulentas como país”.

La caída “del cielo a la tierra” en la popularidad de la ministra Izkia Siches a partir de incidentes como la visita a Temucuicui y la entrega de información incorrecta en el Congreso acerca de expulsiones de migrantes, ha sido uno de los principales factores negativos para el gobierno durante esta etapa.

En contrapunto, Córdova destacó la relevancia de los ministros Camila Vallejo y Mario Marcel y sostuvo que el resto del gabinete aún es poco conocido, un factor que les otorga un margen para crecer en la evaluación ciudadana, especialmente a partir del despliegue de “agendas emblemáticas”.

El desafío del plebiscito

Un factor adicional de preocupación es el resultado del plebiscito de salida, programado para el domingo 4 de septiembre. Ante esta complejidad, Córdova planteó que el Gobierno “ha ido desacoplándose de la disputa entre el Apruebo y el Rechazo”.

Sin embargo, un triunfo del Apruebo otorgaría “un nuevo aire” a la actual administración.

Gremios y agrupaciones sociales destacan la capacidad de diálogo

Representantes de distintas organizaciones y gremios entregaron su visión respecto de los tres primeros meses de gestión del gobierno y su proyección hacia el futuro.

Desde el ámbito económico, Sergio Rademacher, presidente del directorio de la Cámara Chilena Norteamericana de Comercio (AmCham), instancia que participó del encuentro con inversionistas efectuado en el marco de la Cumbre de las Américas, sostuvo que “hay oportunidades, entendiendo que es un momento desafiante”.

Fernando Illanes, gerente de la Corporación Chilena de la Madera (Corma) para Biobío y Ñuble, destacó que se escucharan las solicitudes del gremio para decretar nuevamente el estado de excepción en la Macrozona Sur y manifestó que en temas ambientales, una de las prioridades de la administración Boric, “nos sentimos parte de la solución”.

Para Paola Zúñiga, presidenta provincial de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), hitos como el acuerdo alcanzado en materia de sueldo mínimo son señales de que el gobierno “está dispuesto a sentarse a conversar con las y los trabajadores” y que abrió un espacio para abordar temas como las 40 horas y el impulso al “trabajo decente”.

En educación, otro de los temas que ha marcado la pauta del primer semestre de 2022, las opiniones son similares. Jorge Barriga, presidente regional del Colegio de Profesores, destacó los acercamientos con las autoridades del sector, lo que ha permitido, por ejemplo, que se esté avanzando en los temas del petitorio entregado por el Magisterio.

Por su parte, Daniel Villarroel, presidente regional de la agrupación gremial de Colegios Particulares de Chile, Conacep, destaco que se mantienen políticas de continuidad en el área, a lo que se ha sumado el trabajo de “contención socioemocional”, producto del retorno a la presencialidad post pandemia y el impulso a los temas de género y educación no sexistas, prioridades del programa de gobierno.

Pese a las diferencias de opinión, los consultados destacaron la voluntad de diálogo de un Presidente y un Gobierno que intentan mantener el rumbo en medio de un delicado momento económico, de las preocupaciones en materia de seguridad, a la espera del desenlace del proceso constituyente y con altas expectativas ciudadanas. Como lo planteara el mandatario en aquella noche de 11 de marzo, «el cumplimiento de nuestras metas no será fácil, enfrentaremos crisis externas e internas, cometeremos errores y los deberemos enmendar con humildad».