La tarde del sábado, mientras Caracas se encontraba en completo silencio, en el Parque Ecuador de Concepción había música, abrazos, banderas y personas vistiendo la camiseta de la “vinotinto”. Era la respuesta a la convocatoria realizada por la Organización de Venezolanos en la Región del Biobío (Orve), para festejar una nueva etapa, que llegaba con la captura de Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, por parte de las fuerzas estadounidenses.
Francia Campos, fundadora y presidenta de Orve, fue una de las asistentes. A pocas horas del 3 de enero, fecha que quedará en la historia política internacional por la caída del exlíder del régimen, cuenta que “estamos claros que no es el final, esto es el comienzo para un proceso de libertad en Venezuela”, agregando que “hay mucha incertidumbre, porque han cambiado las reglas del juego”.
Francia, quien reside hace diez años en Chile, espera que la transición política traiga como resultado la llegada al poder del líder opositor venezolano Edmundo González, quien habría ganado las elecciones del 28 de julio de 2024, en una derrota no reconocida por Maduro.
Producto del régimen instalado por Hugo Chávez y heredado por Nicolás Maduro, la diáspora venezolana llega a 8,7 millones de refugiados y migrantes, repartidos por todo el mundo.
Los datos de la Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V), gestionada por Acnur y la Organización Internacional de Migraciones (OIM), revelan que el 79,4% se ha trasladado a diferentes países de América Latina, siendo los destinos más comunes Colombia (2,8 millones), Perú (1,7 millones) y Estados Unidos (990 mil), seguidos por Brasil (732 mil) y Chile (669 mil). Ahora se enciende la esperanza de poder regresar.
En tanto, la vicepresidenta de Orve, Marly Delón, también espera que la acción empujada por el mandatario estadounidense, Donald Trump, sea favorable, a largo plazo, para el pueblo venezolano.

Francia Campos y Marly Delón, integrantes de Orve.
El Fuerte Tiuna es el principal complejo militar de Venezuela. Situado en el sur de Caracas, es sede del Ministerio de Defensa y de la Comandancia General de las Fuerzas Armadas Bolivarianas. Es, además, el recinto donde se produjo el ataque estadounidense que permitió la detención de Nicolás Maduro.
Un hermano de Marly vive en las cercanías de ese centro, motivo por el que ella sabe cómo sus compatriotas están enfrentando estas horas de incertidumbre.
La venezolana recuerda que el Premio Nobel de la Paz, otorgado a la opositora María Corina Machado hace menos de un mes, volvió a poner al país en los ojos del mundo.
Mientras los venezolanos están expectantes, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores fueron trasladados este lunes desde el Centro Metropolitano de Detención al juzgado de Nueva York, escoltados por agentes armados de la Administración para el Control de Drogas (DEA).

Venezolanos reunidos en el Parque Ecuador, la tarde del sábado 03 de enero.




