El envejecimiento de la población chilena plantea desafíos para la salud, los cuidados y el bienestar social. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la proporción de habitantes de 60 años o más aumentó del 9,7% en 1992 al 19,8% en 2024. En este contexto, ya está disponible la edición N.º 75 del Boletín Regional del Núcleo de Humanidades y Ciencias Sociales Faro UDD, titulada “Bienestar de las personas mayores en la Región del Biobío”.

Los resultados de la Encuesta de Bienestar Social 2025 sitúan a Biobío como la zona con el menor porcentaje de personas mayores que declara sentirse bastante o muy feliz: un 63,0%, frente al 66,4% nacional. Sin embargo, la satisfacción con la propia vida alcanza niveles similares a los del país.

Según Yamil Tala, investigador del Programa de Conocimiento e investigación en personas mayores (CIPEM), el 81,7% de las personas de 60 años o más de la región se encuentra satisfecha o totalmente satisfecha con su vida, en comparación con el 81,1% nacional. En las relaciones personales, esa proporción llega al 90,6%, aunque se mantiene por debajo del 92,1% registrado en Chile. Estas cifras muestran diferencias entre las dimensiones del bienestar: una evaluación favorable de la vida y de los vínculos personales convive con una menor proporción de personas que declara sentirse feliz.

El autor del documento indicó que la confianza interpersonal también presenta un retroceso. En 2021, el 34,2% de las personas mayores del Biobío señalaba confiar bastante o mucho en otras personas; en 2025, esa proporción llegó al 24,1%. A nivel nacional, el indicador pasó del 28,3% al 25,8% durante el mismo período. El comportamiento regional contrasta con el de regiones vecinas. Mientras la confianza disminuyó en Biobío, aumentó 4,3 puntos porcentuales en Ñuble y 6,6 puntos en La Araucanía entre 2021 y 2025.

Tala comentó que las respuestas al envejecimiento deben considerar dimensiones como la salud, los ingresos y los cuidados, pero no son las únicas.

El escenario adquiere especial relevancia en una región donde las personas de 60 años o más representan el 20,5% de la población. Aproximadamente uno de cada cinco habitantes del Biobío pertenece a este grupo. Al respecto, el cientista político mencionó que “es importante considerar que no constituyen un grupo homogéneo”. 

El informe propone que mantener vínculos, contar con oportunidades de participación comunitaria y sentirse parte del entorno también forman parte del bienestar de las personas mayores. Incorporar estas condiciones en las políticas públicas exige atender la diversidad de este grupo y las particularidades de cada región.