El pasado 3 de noviembre se convocó la sesión N.º 15 de la Mesa de Coordinación Regional del Plan Lota, Hacia un Sitio de Patrimonio Mundial, instancia que articula esfuerzos para proteger un conjunto industrial, urbano y social de valor excepcional, y avanzar en su proyección internacional.
Bajo la convicción de que el patrimonio no se reduce a edificios y vestigios, sino que también habita en las historias de sus comunidades, Lota volvió a situar su legado carbonífero en el centro de la agenda regional.
El director (s) del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural en la Región del Biobío, Eduardo Becker Molina, destacó la importancia del encuentro. “Es un proceso que reúne voluntades y trabajo de distintos actores del público, privado, académico y, por supuesto, de la comunidad para impulsar múltiples iniciativas entorno al patrimonio industrial de la ciudad”, dijo.
La ruta hacia el reconocimiento internacional
El desafío de incorporar el Conjunto Minero de Lota a la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO concentró una parte sustantiva de la agenda. Uno de los hitos es la adjudicación del subsidio para el proyecto «Evaluación preliminar – Fase 1 proceso nominación Conjunto Minero de Lota», presentado por la Asociación Ciudadana de Patrimonio, Cultura y Turismo de Lota, que busca sistematizar antecedentes técnicos, históricos, territoriales y participativos producidos entre 2019 y 2026, conforme a las exigencias del proceso de nominación.
Este trabajo reconoce que la legitimidad de una postulación patrimonial también se construye desde la comunidad. Por ello, incorpora Diálogos Ciudadanos destinados a recoger memorias, saberes y valoraciones de habitantes de Lota, junto con el aporte del proyecto ejecutado por Fundación CEPAS, que durante el primer semestre desarrolló talleres, visitas técnicas y actividades artísticas con comunidades educativas.
La coordinadora del plan Lota, Karen Muñoz Mardones, señaló que “la decimoquinta sesión de la Mesa Regional nos permitió revisar los avances de sus distintas líneas de acción”.

Monumentos en riesgo: de la planificación a las obras
La protección material del legado minero constituye otro frente prioritario. Para la Mina Chiflón del Diablo se definió una ruta que contempla diseño, obras de emergencia y futuras intervenciones estructurales; paralelamente, se trabaja en el diagnóstico y resguardo del Conservatorio de Plantas del Parque de Lota. La agenda incluyó igualmente el seguimiento de las obras de emergencia del Monumento Histórico Desayuno Escolar.
“La realización de esta nueva sesión reafirma la importancia del trabajo conjunto entre las instituciones públicas, los organismos técnicos y los actores vinculados a la protección de nuestro patrimonio”, señaló Pamela Uriarte Lagos, gerenta del Circuito Lota.
Con desafíos aún abiertos en financiamiento, permisos, licitaciones y ejecución, la hoja de ruta patrimonial de Lota exige coordinación sostenida entre el Estado, las instituciones y la ciudadanía.
El horizonte UNESCO representa una oportunidad de reconocimiento, pero también una responsabilidad mayor: que la conservación de los vestigios mineros avance junto con la transmisión de las historias de quienes dieron vida a la ciudad.



