La Convención Constitucional vivió una de sus jornadas más tensas luego de que el informe elaborado por la Comisión de Medio Ambiente fuera rechazado en general por el Pleno del organismo con 8 abstenciones, 98 votos favorables y 46 en contra, y con la colaboración de independientes y miembros del Colectivo Socialista. Ello derivó en una serie de gritos y acusaciones de traición y persecución, lo que tensiona el trabajo de la citada comisión, la que deberá elaborar un texto de reemplazo.

El escrito presentado contenía 52 artículos, entre lo que se definían normas sobre la relevancia de las aguas y el aire, el dominio del Estado sobre los minerales y los hidrocarburos, la regulación de las empresas sanitarias, las bases para una gobernanza hídrica, entre otros. Así, por ejemplo, su artículo 1° planteaba que las aguas en todos sus estados y fases son «esenciales para la vida, el ejercicio de los derechos humanos y de la Naturaleza», mientras que su 8° establecía que «los humedales son ecosistemas prioritarios de preservación».

No obstante, el informe fue rechazado con votos en contra de todos los convencionales de derecha y algunos de independientes y miembros del Colectivo Socialista, quienes calificaron la propuesta como «maximalista» y, por ello, optaron por devolverla para su corrección. Por su parte, el convencional Manuel José Ossandón (RN) calificó como «mamarracho» al texto devuelto.

Tras el rechazo, la coordinadora de la Comisión de Medio Ambiente, Camila Zárate, lamentó «profundamente» la decisión, por lo que llamó a los convencionales que expresaron su negativa a meditar «lo que hicieron el día de hoy». 

Sin duda, uno de los momentos más criticados fue el protagonizado por la convencional Constanza San Juan, quien en el mismo punto de prensa responsabilizó a varios de sus pares por no dar respuesta a las comunidades afectadas por la escasez hídrica y el cambio climático.

 

Acusaciones de persecución

Quien enfrentó a los medios de comunicación a nombre del Colectivo Socialista fue Tomás Laibe, quien comenzó su alocución afirmando que se trataba de «un día muy importante» porque se discutía «un informe que para las y los socialistas es muy relevante». Junto con ello, advirtió que «lamentablemente, la tónica del día fue la persecución, la funa y el matonaje».

En esa línea, Laibe justificó que parte de las diferencias ya habían sido planteadas en comisión, por lo que «no debería sorprenderle a nadie que este informe fuera rechazado».

Con todo, la decisión tomada obliga a la Comisión de Medioambiente a presentar un informe de reemplazo, el que deberá ser votado primero en general y luego, en particular. Desafortunadamente, ello repercutirá en la disponibilidad de tiempo de la Comisión de Armonización, la que ya es acotada.