Chile cuenta con una de las redes de tratados de libre comercio más amplias del mundo, facilitando una gran inserción internacional del Biobío. Sin embargo, esta apertura comercial no se ha traducido en una diversificación efectiva y mantiene una alta dependencia de pocos mercados y sectores. En ese contexto, ya está disponible la edición N°65 del Boletín Regional del Núcleo de Humanidades y Ciencias Sociales Faro UDD titulado “Diversificar para crecer: el desafío exportador de la región del Biobío”.
Según el informe, durante 2025, el Biobío exportó a 125 países. Sin embargo, Estados Unidos y China concentraron los envíos regionales, reflejando una alta dependencia de ambos mercados y de una base productiva ligada al sector forestal-industrial. A nivel nacional, Chile alcanzó exportaciones por US $100.174 millones, lideradas ampliamente por la Región de Antofagasta con US $39.776 millones.
Según Viviana Véjar, investigadora de Faro UDD, el escenario del Biobío es preocupante. La región se ubicó en el noveno lugar a nivel nacional con US $4.397 millones exportados y registró una caída interanual de 21%, la más alta entre las diez principales regiones exportadoras del país, según el INE (2026). Mientras Chile alcanzó cifras récord en exportaciones, el Biobío retrocedió tanto en términos porcentuales como absolutos, perdiendo participación en la generación de valor nacional.
Asia y Oceanía (38,4%), junto a América del Norte (22,5%), concentraron el 60,9% de las exportaciones del Biobío durante 2025. En contraste, Europa (11,7%) y África (7,5%) mantienen una participación menor. La presencia en múltiples mercados no se traduce en una diversificación efectiva y mantiene una alta dependencia de destinos específicos.
La economista detalló que la estructura exportadora del Biobío evidencia una diversificación limitada. Aunque la región exporta a más de 100 mercados, Estados Unidos (21,8%) y China (21,5%) concentran gran parte del valor exportado, mientras que sólo cinco países explican cerca del 60% de los envíos regionales.
A nivel nacional, las regiones mineras presentan los mayores niveles de concentración comercial, destacando Tarapacá y Antofagasta, mientras que la Región Metropolitana registra el menor nivel con 612 puntos.
El estudio establece que la principal vulnerabilidad del Biobío es estructural. Durante 2025, el sector forestal concentró el 60% del valor exportador regional, seguido por pesca y acuicultura (19%), manufactura (10%) y agropecuario (9%).
Según la especialista, este patrón refleja una estructura altamente especializada. Sin embargo, mientras otras zonas fortalecen sus sectores exportadores, el Biobío ha perdido participación dentro de las exportaciones nacionales. Aunque existe una leve desconcentración, la matriz productiva regional continúa fuertemente ligada a la industria forestal, limitando su capacidad de respuesta frente a escenarios adversos.
El boletín destaca que la diversificación del Biobío no depende solo de abrir nuevos mercados, sino de avanzar hacia una oferta exportadora con mayor valor agregado. Sectores vinculados al hidrógeno verde, acero verde y minerales críticos, junto con la innovación en industrias tradicionales como la pesca y el sector forestal, aparecen como oportunidades estratégicas para reducir la dependencia actual y fortalecer la competitividad regional.
El documento recomienda avanzar simultáneamente en diversificación comercial y sofisticación productiva, fortaleciendo la presencia en mercados emergentes, impulsando nuevas industrias y ampliando la participación de pequeñas y medianas empresas en la actividad exportadora regional.




