La Dirección Regional de Gendarmería valoró la entrada en vigencia de la “Ley Antipelotazos”, que tipifica y sanciona el ingreso de elementos prohibidos a través de lanzamientos desde el exterior hacia el interior de las cárceles.

La medida también fortalece la seguridad perimetral de los establecimientos penitenciarios, apoyando el trabajo diario de vigilancia y seguridad que se realiza en los penales de la región, donde los lanzamientos presentaron un incremento del 100%.

Solo el Complejo Penitenciario Biobío presentó un alza del 136% en comparación con el año anterior y, de los 556 lanzamientos registrados a la fecha, la mayoría contenía principalmente drogas y celulares.

El director regional (s), coronel Claudio González, precisó que el personal está alerta “logrando en algunos casos retener a quienes intentan lanzar elementos prohibidos”.

Al respecto, el seremi de Justicia y Derechos Humanos, Robert Contreras, enfatizó en la importancia de reforzar la fiscalización “para desarticular la operatividad de las bandas criminales y hacer respetar el principio de autoridad en la región”.

A su vez, el seremi de Seguridad Pública, Richard Soto, valoró que norma “mejore la seguridad tanto en los recintos penitenciarios como del entorno”.

La pena establecida por la Ley N° 21.834 será de presidio menor en su grado mínimo a medio (desde 61 días y hasta 3 años), pudiendo aumentar en un grado cuando el objeto lanzado pueda afectar la seguridad del recinto, poner en riesgo a quienes se encuentren en su interior o facilitar la fuga de una persona privada de libertad.

Además, el lanzamiento podrá ser sancionado, aunque el elemento lanzado no sea recuperado o no se pueda establecer cuál era su contenido, de esta manera se aborda uno de los vacíos que dificultaba la investigación y persecución penal de los llamados “pelotazos”.