Este martes se realizó el hito de instalación de la primera piedra del Centro de manufactura avanzada 4.0, que comenzará materializarse en el excasino de Huachipato. Se trata de un proyecto de gran impacto, que busca consolidarse como una infraestructura tecnológica habilitante y, con ello, impulsar la reconversión productiva y la reindustrialización de la Región del Biobío.

“El 4 de septiembre de 2024, Huachipato decide apagar sus hornos, lo que fue una noticia muy lamentable para la región, porque termina una época industrial, y en este mismo lugar, dos años después, nos reunimos para anunciar un proyecto que va a transformar las industrias de la región del Biobío”, indicó el gobernador, Sergio Giacaman.

Sus objetivos centrales se orientan a ofrecer servicios tecnológicos y pilotaje en condiciones industriales, fortalecer el capital humano a través de un Training Center y articular el ecosistema entre empresas tractoras y PYMEs.

En ese contexto, la máxima autoridad del Biobío mencionó que la propuesta converge con el Plan Biobío 2025, ya que “reformula un modelo industrial que traíamos y que quedó en el pasado”.

El centro busca poner en valor la reconversión de la industria. El proyecto considera un plazo de ejecución de 120 meses y una inversión total de $16.497.204.000, donde Corfo actúa como mandante con un aporte de $8.630.004.000 (52,31% del presupuesto).

Al respecto, el vicepresidente Ejecutivo de Corfo, José Ignacio Mujica, mencionó que “lo que más nos importa es muchas empresas generando tecnología, innovación, crecimiento y empleo”.

A través de la incorporación de automatización, robótica, fabricación avanzada, sistemas inteligentes, materiales avanzados y transformación digital, la iniciativa apunta a superar brechas críticas de adopción tecnológica y mejorar la productividad de las empresas regionales, especialmente de las PYMEs manufactureras.

Esta iniciativa representa el escalamiento del Centro de Transformación Digital e Industria 4.0 (C4i) de la Universidad de Concepción, que acumula ocho años de operación y relaciones de trabajo con más de 450 empresas, integrando además capacidades de la Universidad del Bío-Bío y la infraestructura del Hub de Innovación Industrial de Huachipato.

El Dr. Pablo Aqueveque, director del C4i, comentó el origen de la instancia, resaltando que “es una iniciativa de varias personas que trabajaron en el desarrollo de estas oportunidades”.

El académico de la Facultad de Ingeniería UdeC mencionó que la propuesta se sustentó en que la manufactura representa el 23,8% del PIB regional y 14,2% del PIB manufacturero nacional, pero que la matriz productiva regional mantiene una alta concentración en industrias tradicionales y rezagos relevantes de adopción tecnológica.

De esta manera, el cierre de las operaciones siderúrgicas de Huachipato fue visto como una expresión de la vulnerabilidad de esta estructura productiva y de la necesidad de avanzar hacia una reindustrialización más sofisticada y resiliente.

El proyecto contempla operar en el Hub de Innovación Industrial de Huachipato en Talcahuano. Considera aproximadamente 2.500 m² para el Centro dentro de un edificio de 7.500 m² y la posibilidad de utilizar 150 hectáreas para pilotajes industriales.

A ello se incorpora el equipamiento del C4i-UdeC y nuevas inversiones de alta precisión, robótica, manufactura aditiva, sistemas de visión computacional, ensayos y manufactura metálica, entre otras capacidades.

“Tenemos un plan ambicioso de cuatro distritos”, informó Jean Paul Sauré, gerente general de Huachipato.

El objetivo es que el Centro funcione como infraestructura tecnológica habilitante para la reindustrialización del Biobío, abordando un problema que no es solo de acceso a equipamiento, sino también de capacidades empresariales, capital humano, escalamiento tecnológico y articulación entre PYMEs y empresas tractoras.

Esa lógica explica que la propuesta combine fabricación avanzada, robótica, sistemas inteligentes y materiales con una línea transversal de transformación digital y desarrollo de negocios, y que sitúe explícitamente a las PYMEs manufactureras como su segmento más numeroso y principal foco de impacto.

Claudia Ulloa, vicerrectora de Investigación y Desarrollo UdeC, dijo que la puesta en marcha de esta obra es “un momento histórico, porque vemos reflejada nuestra misión”.

Finalmente, el rector de la Universidad del Bío-Bío, Benito Umaña, señaló que “aquí hay una mirada de futuro y un trabajo colaborativo (…) esto no es un centro de investigación tradicional”.

La propuesta considera un Training Center como componente central. La demanda potencial estimada alcanza aproximadamente 6.350 capacitación entre 2026 y 2036, vinculadas a las necesidades derivadas de la introducción de nuevas tecnologías.