La exploración del océano profundo está a punto de escribir un ambicioso nuevo capítulo frente a las costas de Chile. En los próximos días zarpará desde Valparaíso la Expedición Conjunta China-Chile a la Fosa de Atacama (JCATE, Joint China-Chile Atacama Trench Expedition, en inglés), una iniciativa que marca un hito en la cooperación científica internacional y promete redefinir la comprensión de los ecosistemas hadales.
Liderada por el Instituto de Ciencia e Ingeniería de Aguas Profundas (IDSSE) de la Academia China de Ciencias y el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) de la Universidad de Concepción, la expedición cuenta con el buque de investigación Tan Suo Yi Hao y, como joya tecnológica, el sumergible tripulado Fendouzhe (“Luchador”), capaz de llevar a tres personas a los puntos más profundos del planeta, realizar mediciones y recolectar muestras utilizando un brazo robótico.
“El IMO 2.0”: Un salto cuántico en investigación
Para el Dr. Osvaldo Ulloa, director del IMO y co-jefe científico de la expedición, esta misión representa el inicio de una nueva era. “Esta es la posibilidad de acceder a tecnología de vanguardia y equivalente a ser invitados a una misión espacial tripulada. Pasamos de investigar el océano mediante sensores y sistemas operados a distancia a estar físicamente allí, a 8.000 metros de profundidad, realizando mediciones, recolectando muestras y observando todo con nuestros propios ojos”, planteó.

Objetivos de la misión
La expedición, que se desarrollará de enero a marzo, apunta a metas científicas de alto impacto: desde el posible descubrimiento de nuevas formas de vida adaptadas a presiones extremas hasta el estudio directo de la geología de la fosa mediante la primera recolección in situ de muestras a lo largo de un extenso tramo, clave para comprender, entre otros aspectos, los procesos que generan los grandes terremotos y tsunamis de la región. A ello se suma la búsqueda de ecosistemas quimiosintéticos hadales, cuya eventual confirmación permitiría demostrar que estas comunidades biológicas únicas, independientes de la luz solar, podrían estar ampliamente distribuidas en las fosas del planeta, un hallazgo con potencial de convertirse en noticia mundial.
La tripulación chilena incluye investigadores de las universidades de Concepción, Austral, Católica y de Valparaíso, además de Sernageomin, destacando también la participación de mujeres científicas y jóvenes investigadores en roles de liderazgo.
Por la contraparte china, destaca la Dra. Mengran Du, profesora del IDSSE y reconocida en 2025 por la revista Nature en su lista Nature’s 10, como una de las diez personas que dieron forma a la ciencia durante el año año.
La investigadora ideró el descubrimiento de los ecosistemas de “filtraciones frías” (cold seeps) más profundos y extensos de la Tierra en las fosas de las Aleutianas y Kuriles-Kamchatka. Demostró que la vida animal florece sin luz solar a profundidades impensadas y, por esta razón, su objetivo científico en Chile es responder: ¿Existen oasis de vida similares en la Fosa de Atacama?.
Crédito fotos: IDSSE-CAS.




