Con el objetivo de mejorar el flujo vehicular en los horarios de ingreso a clases, City Lab Biobío se encuentra implementando en Concepción el programa piloto “Un Beso y Chao”, una estrategia de movilidad en las cercanías de las escuelas, inspirada en experiencias internacionales y nacionales que buscan ordenar el descenso de estudiantes y reducir la congestión generado por el ingreso del colegio.
La iniciativa –que se basa en la experiencia del sistema “Kiss & Ride”, utilizado en distintas ciudades europeas– se realiza en el Colegio Bautista de Concepción, donde durante los días 30, 31 de marzo y 1 de abril se aplicará esta metodología de descenso rápido de escolares desde los autos, en zonas delimitadas y con tiempos breves de detención. El objetivo es agilizar el flujo vehicular y disminuir las filas y maniobras riesgosas que suelen producirse durante el ingreso a clases.
En Nuestra Pauta, la directora de Estudios de City Lab Biobío, Marcela Martínez Bascuñán, explicó que el plan opera con apoyo de auxiliares, profesores y estudiantes de cuarto medio del Colegio Bautista de Concepción, profesores y estudiantes de la carrera de Prevención de Riesgos de la Universidad Técnica Federico Santa María y miembros del equipo que actúan como “guías”, quienes apoyan el descenso de las estudiantes desde los vehículos y las acompañan hasta la entrada del colegio, evitando que los apoderados se bajen de sus autos para dejar a las niñas y con esto generar congestión.
Martínez agregó que la participación del colegio es “fundamental para el éxito de la iniciativa” considerando la preparación y comunicación de la estrategia con las y los apoderados principalmente, quienes permanecen con sus vehículos estacionados en doble fila “hasta 4 y 5 minutos”.
Cabe señalar que, en 2025, el laboratorio detectó que el “superlunes” concentró hasta un 300% de aumento en los tiempos de viaje, con demoras que alcanzan hasta 50 minutos en ejes críticos, evidenciando la presión que la movilidad escolar y laboral ejerce sobre una red vial que ya opera al límite.
El plan considera también un trabajo de levantamiento y análisis de datos de tráfico en conjunto con Solutiva Consultores, incluyendo mediciones en terreno durante franjas de 30 minutos y el uso de drones para analizar el comportamiento del flujo vehicular, los tiempos de detención de los vehículos y la extensión de las filas de espera.
Para evaluar el impacto real de la intervención, se realizará una segunda medición la segunda semana de abril, esta vez sin aplicar el sistema, lo que permitirá comparar ambos escenarios y analizar cómo varían los mismos indicadores de tráfico, tal como explicó Marcela Martínez.
Los resultados del piloto permitirán evaluar la posibilidad de replicar esta estrategia en otros establecimientos educacionales de la Región del Biobío, aportando información para el diseño de soluciones de movilidad urbana que involucren activamente a las comunidades escolares.
Escucha aquí la entrevista completa con la directora de Estudios de City Lab Biobío, Marcela Martínez B.




