El municipio de Penco junto al Serviu, la Delegación Presidencial del Biobío, Senapred y diversas instituciones comunales se reunieron en un Cogrid Preventivo para analizar el riesgo de remoción en masa en diversos sectores de Lirquén y entregar un cronograma de trabajo para dar una solución al corto y largo plazo. En concreto, se ejecutarán obras para enfrentar este invierno y las próximas lluvias, pero ya se están realizando los estudios y mecánica de suelo para dar respuesta definitiva a 7 puntos críticos en la zona afectada.
De acuerdo con el análisis técnico realizado, se determinó que diversos sectores presentaban daños, tras los incendios, por remoción en masa, asociados a pendientes pronunciadas, presencia de quebradas activas, suelos con baja permeabilidad, sistemas de contención precarios y manejo deficiente de aguas lluvias.
En la reunión se determinó el uso de tuberías, nylon de alta densidad y polines de gran tamaño para entregar medidas provisorias por las próximas lluvias. En paralelo, equipos técnicos están realizando los estudios para dar solución definitiva con proyectos duraderos en el tiempo.
En ese sentido, Carlos Riffo, director (s) de Serviu Biobío, explicó que hay obras “de largo aliento, pensado principalmente para los sectores más complejos de Lirquén” y otros trabajos de mitigación “para esos sectores frente a las lluvias que ya se vienen”.
“Estamos ad portas de un invierno que se estima que va a ser muy lluvioso y por tanto, este Cogrid tiene el objetivo de que esas medidas que nosotros estamos proponiendo desde el punto de vista técnico, como Serviu, también tengan un aporte de las otras instituciones, como el municipio, que hemos venido trabajando de manera conjunta, pero también de Senapred y las otras instituciones”, recalcó el director.
El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, destacó que se han “identificado aquellos sectores donde podría haber potenciales de deslizamiento de masa, y estamos haciendo las coordinaciones respectivas para generar esta ola de mitigación en el corto plazo”.
El trabajo territorial del Serviu ya tiene identificado el 70% de todos los muros a intervenir en los 7 puntos críticos: Antonio Varas, Séptimo de Línea, Vista Hermosa, Villa Los Pescadores, Villarrica, Villa Alegre y Villa Penco, donde los equipos técnicos, junto al municipio, desplegaron sus profesionales y efectuaron un levantamiento en sitios privados y en bienes nacional de uso público.
Felipe Salazar, jefe del Departamento Técnico del Serviu Biobío, indicó que la prioridad consiste en “estabilizar estos lugares y el objetivo es que durante el mes de mayo ya implementar varias obras que permitan habilitar de mejor forma estos sectores”.
Las instituciones se encuentran hoy en la etapa de mitigación y están buscando una solución definitiva en cada vivienda donde exista un riesgo, donde se efectuará un estudio de ingeniería de detalle dependiendo de la topografía y suelo del lugar. El Serviu tiene soluciones tipo ya diseñadas, pero requiere más información de cada lugar para determinar alturas y dimensiones de las fundaciones.




