La aprobación del proyecto Módulo Penco marca un nuevo escenario para el desarrollo productivo del Biobío y ese es el foco del Boletín Regional N°70 del Núcleo de Humanidades y Ciencias Sociales Faro UDD, titulado “Tierras raras: Penco y el Biobío en el mapa geopolítico mundial”.

Las tierras raras corresponden a 17 elementos utilizados en la fabricación de motores para vehículos eléctricos, turbinas eólicas, robots, drones, equipos médicos y sistemas de defensa. El estudio señala que su importancia “ha aumentado por la transición energética, el desarrollo de la inteligencia artificial y la competencia geopolítica entre Estados Unidos y China”.

Joaquín Lavín, director del Instituto de Emprendimiento de la FEN UDD y uno de los autores del documento, explicó que “uno de los principales atributos del proyecto es su concentración de tierras raras pesadas, especialmente disprosio y terbio, cuya oferta mundial es limitada”.

El proyecto incorpora una nueva actividad productiva asociada a la minería de alta tecnología y contempla una inversión de US$130 millones, equivalente al presupuesto anual del FNDR del Biobío. Además, el proceso productivo se diferencia de la minería tradicional porque no requiere tronaduras, chancado ni molienda, no contempla tranques de relaves, incorpora la reutilización del agua y considera la rehabilitación progresiva de los terrenos intervenidos.

Asimismo, se estima la creación de 2.200 puestos de trabajo directos e indirectos durante su ciclo de vida, concentrando el mayor nivel de contratación en la etapa de construcción, mientras que la fase de operación demandará empleos permanentes y especializados, además de generar encadenamientos con proveedores locales.

Lavín agregó que Penco podría convertirse en uno de los pocos proveedores de tierras raras aprobados fuera de China, gracias a un depósito de arcillas iónicas de características poco frecuentes.

Finalmente, el Boletín Regional Faro UDD sostiene que el desarrollo de este proyecto representa “una oportunidad para avanzar hacia una minería de alta tecnología y posicionar al Biobío como parte de una cadena industrial vinculada a minerales críticos para la transición energética y el desarrollo tecnológico”.

Revisa aquí el informe: