La imagen de la destruida Escuela Vipla fue uno de los símbolos de la magnitud del daño provocado por los incendios de enero pasado en la comuna de Penco. A tres meses de la catástrofe, comenzó la demolición de la estructura, gracias a la donación de un particular que se ocupará de remover las ruinas del establecimiento y sacar los escombros para dejar el espacio limpio.
En paralelo, el municipio y Desafío Levantemos Chile trabajan en un proyecto de escuela modular, a la espera del financiamiento para su ejecución.
El proceso está a cargo de la empresa Raihuen Demoliciones, que aportó la maquinaria; de Vidrios Lirquén, que donó el combustible para la operación de todos los vehículos involucrados en esta tarea.
Rodrigo Vera, alcalde de Penco, afirmó que es un momento emotivo para la comunidad educativa y agradeció a quienes colaboraron en este hito. Asimismo, adelantó que “la próxima semana vamos a tener un proyecto listo, modular, gracias a Desafío Levantemos Chile, y hago el llamado a las grandes empresas, a los emprendedores de la Región del Biobío, a que nos ayuden a reconstruir esta escuela”.
Emilia Parra, docente de la escuela, describió lo vivido por la comunidad como un periodo “caótico y triste”, pero destacó la esperanza de la “Familia Vipla” en torno a “construir algo nuevo y volver a nuestra casa”.
El detalle de la labor a realizar durante los próximos días fue dado a conocer por Rodolfo Riquelme, dueño de Raihuen Demoliciones, quien planteó que los vecinos del sector relevaron la necesidad de “urgentemente demoler esto para instalar la nueva escuela modular”.
La proyección de la Municipalidad de Penco es que, luego del trabajo de demolición, se concrete el proyecto de escuela modular con aportes de privados o el Mineduc, para así dar continuidad a la formación de los 120 alumnos que cursaban la enseñanza básica en el establecimiento y que fueron reubicados en la Escuela Patricio Lynch.




