La región del Biobío ha crecido pero ese avance de la actividad económica no ha ido acompañado de una evolución equivalente del empleo. Así lo muestra el Boletín Regional Nº71 del Núcleo de Humanidades y Ciencias Sociales Faro UDD titulado “El Biobío crece sin emplear”, que analiza el comportamiento de la economía y el mercado laboral regional y lo compara con Maule, Ñuble y La Araucanía.

Entre 2022 y 2025, la economía del Biobío creció 8,8%, por encima del Maule (8,7%), La Araucanía (7,5%), Ñuble (4,7%) y el promedio nacional (6,0%). En paralelo, la tasa de desocupación regional pasó de 6,8% a 10,0% entre fines de 2022 y comienzos de 2026.

Detrás del aumento del desempleo no hubo una caída en el número de personas ocupadas. Las cifras del INE muestran que entre el cuarto trimestre de 2022 y el primero de 2026, los ocupados en el Biobío aumentaron 3,0%. En ese mismo período, sin embargo, la fuerza de trabajo se expandió 6,7%.

La diferencia entre ambas cifras es una de las claves del análisis: aumentó el empleo, pero también lo hizo, y a un ritmo mayor, el número de personas disponibles y buscando trabajo. El boletín calcula que, si la fuerza laboral se hubiese mantenido constante, el incremento de los ocupados habría reducido la desocupación. La mayor entrada de personas al mercado laboral terminó predominando sobre ese efecto.

Oscar Monett, profesor investigador de Faro UDD y autor del boletín, señala que los datos tampoco apuntan a la migración como explicación principal de este aumento. Según las cifras del Censo 2024 recogidas en el estudio, el Biobío presentó el menor saldo migratorio neto de las cuatro regiones consideradas: 17.658 personas, equivalentes al 1,6% de la población regional entre 15 y 64 años.

El movimiento provino principalmente de personas que ya residían en la región y volvieron a incorporarse al mercado laboral. El Biobío es la única de las cuatro regiones que recuperó su nivel de participación previo a la pandemia: pasó de 56,6% en el cuarto trimestre de 2019 a 57,2% en el mismo trimestre de 2025. Maule, Ñuble y La Araucanía, en cambio, todavía se mantienen por debajo de sus respectivos registros anteriores a la pandemia.

El boletín también pone el foco en la composición del crecimiento regional. En tres años, la industria del Biobío se expandió 26,6%, impulsando buena parte del desempeño económico de la región. Se trata de actividades como celulosa, refinación y siderurgia, que tienen una alta intensidad de capital y requieren proporcionalmente menos trabajadores.

La comparación con La Araucanía muestra una diferencia en la composición de ese crecimiento. Mientras en el Biobío la expansión estuvo concentrada principalmente en la industria, La Araucanía creció en servicios y otras actividades. En el Biobío, por su parte, los servicios crecieron menos que en las otras tres regiones estudiadas y el comercio registró una contracción.

El estudio mide esta diferencia a través de la elasticidad empleo-producto, indicador que relaciona la generación de empleo con el crecimiento económico. En el período analizado, el Biobío registró 0,60 por cada punto de crecimiento del PIB, mientras La Araucanía alcanzó 1,05 y Ñuble 1,11. De esta forma, el crecimiento observado en la región tuvo una menor correspondencia con la creación de puestos de trabajo, tal como indicó Monett.

Al evaluar la atracción de inversiones, el informe concluye que se debiera considerar no solo el monto de los proyectos, sino también su intensidad de empleo. Una inversión de gran tamaño en una actividad intensiva en capital puede aumentar el producto regional con un efecto acotado sobre el desempleo. Esto no significa, precisa el documento, que ese tipo de inversión sea indeseable, ya que también genera encadenamientos, recaudación y empleos indirectos asociados a servicios, transporte y logística.

En esa línea, el académico identifica a los servicios y el comercio, donde la región muestra un menor desempeño, como los sectores con un espacio más directo para convertir crecimiento en empleo.

Por último, el informe concluye que, con una participación laboral que ya recuperó sus niveles previos a la pandemia, la capacidad de incorporar a quienes han vuelto a buscar trabajo será determinante para la evolución del mercado laboral del Biobío.

Revisa aquí el informe de Faro UDD.