A tercer trámite fue despachado el proyecto que establece medidas de seguridad, orden y respeto para la comunidad educativa luego que la Sala del Senado sometiera a votación las indicaciones presentadas.

La propuesta, conocida como escuelas protegidas, volverá a la Cámara Baja para la revisión de los cambios introducidos por la Comisión de Educación del Senado y respaldados por el pleno.

En el debate en particular quedaron en evidencia diferencias entre las y los parlamentarios respecto a temas como el rol de las policías en los procedimientos de revisión de mochilas, la edad de los estudiantes que serán sometidos a revisión, la objeción de conciencia de los funcionarios del establecimiento que deben ejecutar la revisión y el acceso a la gratuidad en la educación superior de los estudiantes sancionados por esta ley.

La senadora Beatriz Sánchez hizo reserva de constitucionalidad en relación a la vulneración del derecho a la vida privada y la libertad personal, explicando que la revisión vulnera la Convención de los Derechos del Niño.

También se pidió recalificación del quorum del artículo segundo. Éste requería quorum simple para su aprobación pero se solicitó calificarlo como norma de quorum calificado, lo que fue rechazado. Así las senadoras Yasna Provoste y Claudia Pascual también hicieron reserva de constitucionalidad.

Lo aprobado

De acuerdo a lo aprobado en la Sala tras la revisión que hizo la Comisión de Educación, el proyecto establece que “para resguardar la integridad física y psíquica de los miembros de la comunidad educativa, los sostenedores podrán incorporar en sus reglamentos internos, la revisión de mochilas, bolsos u otros efectos personales de los estudiantes, excluidas sus vestimentas, a fin de evitar el ingreso, uso, porte y posesión de elementos que puedan ser utilizados para agredir a otros o para atentar contra la infraestructura del establecimiento”.

Además plantea que “esta revisión deberá evitar cualquier forma de contacto físico o exposición innecesaria de los involucrados y deberá realizarse en lugares especialmente designados. Queda estrictamente prohibido requerir al estudiante que se desnude, así como la revisión corporal y de vestimentas”, especificando que “se podrá solicitar al estudiante mostrar o vaciar el contenido de los bolsillos. Si se hallaren elementos potencialmente peligrosos, se deberá comunicar de manera inmediata a los padres y apoderados del estudiante, así como a Carabineros o a la Policía de Investigaciones”.

También se aprobó que “los funcionarios de Carabineros y la Policía de Investigaciones de Chile deberán, sin orden del fiscal y previo requerimiento del personal del establecimiento educacional correspondiente, concurrir a este con el objeto de efectuar el registro de las vestimentas y efectos personales del estudiante cuando exista algún indicio de que el estudiante ha cometido o intentado cometer un crimen o simple delito”.